Mostrando entradas con la etiqueta Supresión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Supresión. Mostrar todas las entradas

sábado, 15 de octubre de 2016

Supresión. Capitulo III


Los meses pasaban e Iván seguía con su trabajo como ayudante del director de la colonia siete. El test había salido negativo, por lo que le habían concedido el nivel de seguridad que era necesario para desarrollar sus funciones. Esto supuso un gran salto en cuanto a calidad de vida se refería, el sueldo era mucho mejor que como desarrollador independiente, y eso le ayudo a que su tren de vida aumentara, pero también era consciente de donde había salido, por lo que una parte de su nuevo sueldo lo donaba a los centros sociales coloniales donde gracias a esas donaciones se podía ver que las cosas mejoraban para aquellos que necesitaban las ayudas de estos centros. Mientras tanto las maquinas seguían a su ritmo, sin prisa pero sin pausa, y la tierra cada vez se estaba acercando a su estado óptimo. El aire era limpio y puro, las capas que protegían a la tierra se habían restaurado gracias a la no contaminación vertida al aire, y la acción de las máquinas para restaurarlas. En resumen la tierra volvía ser un lugar encomiable.

Pero el problema de que las maquinas llevaran la batuta de los humanos no era del todo normal, pues aunque mirando de soslayo parecía que la humanidad estaba mejor bajo el dominio de las máquinas, si se profundizaba un poco más, se podría ver que la humanidad había retrocedido milenios en cuanto a derechos se refería y solo se podría calificar su situación como una masa de ganado encerrado en sus jaulas.

La humanidad había sido casi extinguida y aun así las maquinas mantenían una estricta vigilancia en cuanto a la reproducción. Solo se permitían una serie de nacimientos al año. Pero esto no echaba para atrás a los humanos que cada vez se volvían más ingeniosos e inteligentes, pues las maquinas les hacían que llevaran su cerebro más allá de lo normal. Esto empezó a provocar que más gente parecida a Iván y al director de la colina siete fuera apareciendo por las distintas colonias.

Entonces fue cuando tras unos años de investigación y desarrollo se produjo lo que algunos denominarían el tercer renacimiento de la humanidad. El programa que empezó a desarrollar el director de la colonia siete y que continuo Iván con sus aportaciones fue terminado y enviado a varios individuos que tras una revisión dieron el visto bueno a lo que consideraban el arma para resolver su problema. Aunque el programa era en teoría bueno, surgía el problema practico, el nuevo programa no había sido probado aun, y claro esta si se probaba de forma que las maquinas pudieran descubrir una “vacuna” no habrían servido para nada todos estos años de programación y creación. Por ello lo más efectivo seria probarlo en un ambiente controlado, o lo que los desarrolladores del siglo XXI denominaban sandbox.

Así que lo que se planteó en todas las colonias fue que necesitaban una máquina que pudiera ser apresada y encerrada en una especie de caja de Faraday donde nada entrara y nada saliera. Por ello a todas las colonias les llego el aviso por el canal que tenían hackeado y en todas las colonias se pusieron manos a la obra para poder atrapar y encerrar a una de las máquinas para hacer la prueba. Pero como todo en aquel mundo controlado por las maquinas, también la captura de una de ellas se antojaba imposible. Así que pasaron de nuevo un par de años hasta que por fin un grupo de revolucionarios idearon un escenario y lo llevaron a acabo. La idea se llevó acabo con precisión milimétrica y en la colonia ocho se consiguió atrapar a una máquina y encerrarla en la caja de Faraday.

La noticia pronto se difundió por la red pirata, así que en pocas semanas tanto Iván como el director de la colonia siete se presentaron en la colonia ocho. En su estancia se hospedaron en la propia casa del director de la colonia ocho, y mientras ambos directores se ponían al día sobre cómo iba todo el asunto de sus respectivas colonias, Iván vagabundeaba por las calles de la colonia ocho y observaba como era la vida en lo que antiguamente eran los Estados Unidos de América. Pero sus idas y venidas pronto quedaron relegadas a un segundo plano pues los rebeldes de la colonia ocho que habían capturado a la maquina pronto dieron con él. Tras la primera toma de contacto Iván quedo gratamente sorprendido pues se creía que no estarían a la altura de lo que esperaba. Así que tras ese primer contacto hablo con el director e hicieron una copia del programa, pues no querían deshacerse del original así porque sí. El dispositivo donde se almaceno el programa tenia forma de chapa, pues algo distinto podría llamar mucho la atención en algún registro imprevisible.

Así que tres días después del primer encuentro Iván se reunión de nuevo con los rebeldes, y tras someterlo a varias pruebas tanto psicológicas como físicas para detectar algún tipo de mecanismo oculto que pudiera resultar en algún tipo de dispositivo rastreador lo llevaron al lugar donde tenían a la maquina encerrada. Dos horas después Iván se encontraba en una zona rural de la colonia ocho. En una especie de silo donde se almacenaba los alimentos recogidos en las cosecha, habían construido la jaula para encerrar a la máquina. Iván no se sorprendió mucho del lugar, pues salvo un agujero en el techo que dejaba entrar un poco de luz y aire, el silo estaba completamente hecho de chapa. Además si uno se fijaba en cierta zona había una zona que parecía una especie de almacén donde podrían dejarse las herramientas que se usaban para deshojar los alimentos que allí se guardaban. La hora había llegado, los rebeldes llevaron a Iván al almacén y allí se encontró de cara con una de las maquinas. Era una maquina con aspecto humano que estaba en modo suspensión para que no causara problemas. Así se lo explicaron a Iván pues sino era imposible controlarla.

Sin más dilación Iván introdujo el dispositivo de almacenamiento que llevaba en la solapa del abrigo en la máquina y tras unos segundos este se cargó en la máquina. Tras eso Iván conecto su pequeño portátil y ejecuto una serie de comandos en un terminal para establecer la conexión con el dispositivo de almacenamiento. Una vez la conexión se estableció, Iván accedió al directorio raíz del dispositivo y ejecuto la rutina principal de arranque del programa que había diseñado años atrás. La rutina a su vez llamo a las subrutinas y estas a otras subrutinas, y en unos diez minutos el programa había reescrito el código fuente de la IA de la máquina.

El problema era si esa reescritura había sido la que Iván quería y había usado correctamente el fallo de la maquina o por el contrario la maquina al ser iniciada usaría la nueva codificación para hacerse inmune al nuevo programa que le habían introducido. Pero claro eso no se sabría hasta que la maquina estuviera en marcha de nuevo. Iván índico a los rebeldes que estuvieran preparados para cualquier cosa, pues iba a poner la máquina de nuevo en funcionamiento. Con mano firme pero cauteloso de lo que podría poner en marcha presiono el botón de inicio de la máquina. Tras unos segundos esta se puso de pie y los miro. La primera reacción de los rebeldes fue apuntar con sus pistolas electromagnéticas a la máquina. Tras esos instantes iniciales las caras de los rebeldes y de Iván empezaban a mostrar síntomas de tensión, pero de repente la maquina los ignoro y se desactivo sola de nuevo.

Los rebeldes bajaron las manos y se quedaron a la expectativa. – Esto es bueno o malo- Iván se encogió de hombros- pues no sabría decirte. – Iván se acercó a la máquina y esta volvió a reaccionar, pero esta vez en vez de sobresaltar a todos los presentes simplemente se quedó a la espera de algo. – Yo sigo pensando que el programa ha fallado.- - Y cómo crees que debería funcionar el programa para que creas que ha funcionado.- Pregunto Iván al individuo que había expuesto su punto de vista. –Pues con algo más de espectacularidad, yo creo que la maquina debería apagarse y no volver a encenderse.-Entonces según tú la maquina debe apagarse no.- El rebelde asintió y al mismo instantes la maquina se apagó sola. Tras unos minutos en los que todos los presentes se quedaron sorprendidos por el funcionamiento de la máquina, se acercaron e intentaron encender la máquina de nuevo.

 El asunto se dilato bastante en el tiempo, pues por más que presionaban el botón, de encendido o reseteo esta no reaccionaba. – Pues esto creo que confirma que el programa funciona, el asunto es que no esperábamos que las maquinas volvieran al redil. Esto puede ser un problema. – Iván miro al que parecía el líder aquel pequeño grupo. – ¿Porque?- Es simple, si de repente al cargar el programa en la red de las maquinas estas empiezan a dejar de funcionar puede provocar el caos en todas las colonias, creo que debemos investigar mas el asunto, porque no sabemos cómo se puede afrontar un caos en las colonias.-
Iván que había escuchado al rebelde, conecto su terminal a la máquina, este estableció conexión con la maquina como había hecho antes. – Esto es muy raro, tengo conexión con la IA – Los rebeldes se pusieron a su lado y miraron a la pantalla del terminal de Iván. – Prueba a realizar un diagnóstico- Iván hizo lo que le dijeron y vieron que en el diagnostico todo daba correcto. – Esto quiere decir que la maquina esta operativa pero por no sé qué razón está apagada-. Iván tecleo varios comandos y observo algo raro en el código fuente de la IA de la máquina. Había una rutina que obligaba a la maquina a obedecer toda orden directa del creador del programa que había implantado en su programación. Ante este hecho Iván en un momento cambio la variable que solo permitía las órdenes del creador de la rutina a una variable global que permitía aceptar las ordenes de todos los humanos del planeta. Con esto Iván había cambiado la historia del planeta y de la humanidad, el problema sería si este cambio seria para la repoblación humana o para la extinción.



Epilogo.
Había pasado un siglo desde que Iván consiguiera la libertad de la humanidad. Pero no todo había salido como debería haber salido, pues tras cincuenta años en los que las maquinas fueron perdiendo el poder la humanidad ya empezaba a asentarse de nuevo. Los gobiernos empezaban a tomar forma, pero algo había cambiado en los humanos y en vez de volver a las tradiciones antiguas crearon nuevas, y en cada nación tenía su propio órgano de gobierno que mundialmente seria el representante del congreso de la tierra.

Todo el mundo empezaría de la misma forma para todos y todos tendrían los mismos derechos, o eso era lo que se creía, pues aunque todo al principio fue idílico las viejas rencillas nacionales empezaron a surgir. Los años pasaban y en el setenta y cinco aniversario del descubrimiento de Iván, la humanidad ya estaba de nuevo sumida en guerras. y al llegar al siglo la humanidad de nuevo era un caos, por lo que todos los esfuerzos por ser todos iguales habían fracasado, y la humanidad como habían demostrado las maquinas con su gobierno solo podía tener un estado natural, la esclavitud.

viernes, 29 de enero de 2016

Supresión. Capítulo II



Los años seguían pasando y los datos que salieron hace ya un lustro de la colonia tres fueron a parar a manos de un joven científico de la colonia siete que estaba cerca de la frontera entre Rusia y Asia.

Aquel joven que siempre lo había considerado alguien con algún tipo de problema mental porque era raro y excéntrico, descubrió un pequeño defecto en una parte de la programación cercana al núcleo de una máquina de servicio rudimentaria.

Por lo que para probar si ese defecto era viable intento reprogramar esa parte mediante un pequeño script que cargaría en la red global camuflado como una imagen de un libro que las maquinas habían dado el visto bueno para que llegara al terminal del director de la colonia que se había hecho famoso por su rápido ascenso en la jerarquía y que las maquinas había agradado mucho a estas, y por ello, todos sabían que sus privilegios eran muy superiores a otros directores de colonias.

La idea era que al abrir aquel libro que le llegaría de un correo seguro, o por lo menos eso era la apariencia que el joven le había dado al correo, e infectara a las máquinas de su casa. Además ese pequeño código luego enviaría los datos obtenidos por el ataque al joven para su análisis. Pero al asunto no sería tan fácil como había supuesto, pues aunque el funcionario abrió el archivo, su sistema estaba más protegido de lo normal, por lo que el código camuflado no se llegó a ejecutar y el terminal donde se fue abrir lo bloqueo para su análisis.

Días después de haber mandado el correo, en la colonia siete hubo una inspección de seguridad sorpresa y todos aquellos requeridos para dicha inspección fueron trasladados al edificio de seguridad. Entre ellos estaba el joven que había creado y enviado el código.

Sabía que pronto darían con él y que lo llevarían a lo que vulgarmente llamaba reeducación procesal, aunque lo que realmente lo que se hacia allí era la utilización de los rebeldes como meras fuentes de alimentación para las maquinas. Los cuerpos de aquellos que eran pillados eran sometidos a una muerte cerebral y se les mantenía con vida artificialmente, así estos cuerpos serían usados para generar calor que se usaría en grandes centrales térmicas que generarían la energía suficiente para las maquinas, o también para posibles reemplazos de algún órgano, o simplemente como escarmiento para el resto de la población.
Pero eso no es lo que paso aquel día, pues la verdadera razón de la inspección era tapar el verdadero propósito del director de la colonia siete. Así que tras unos test que todos los humanos habían realizado y solo uno había pasado de forma satisfactoria, fueron devueltos a sus quehaceres, y el joven que lo paso fue reclutado como ayudante del director de la colonia.

-Esto no es una simple recompensa, simplemente has sido más inteligente que los demás Iván. Por ello creo que tú y yo debemos trabajar juntos. – Iván que no tenía más de 18 años tras perder la tensión de aquel que es cazado haciendo algo que no debía, asintió, pero por otro lado estaba sorprendido por la actitud del director al no denunciarlo a sus amos las maquinas.

-Señor sé que no estoy aquí porque sea más inteligente, sé que estoy aquí porque usted vio que mi test era el test de la persona que introdujo un código sospechoso en su correo, ahora bien como ambos sabemos que yo fui el causante de ese código ¿quisiera saber porque no me delata?- el director un humano alto, de piel negra  y con el pelo canoso que por su aspecto tenia pinta de proceder de la antigua Norteamérica o de lo que era la colonia ocho, invito a Iván a que se sentara en una de la dos sillas que había enfrente de su mesa.

El director dio la espalda a Iván y se dirigió hacia su sillón en el cual se sentó.- Joven, aunque tu estas ahí y yo estoy aquí ambos tenemos la misma esperanza. He vivido más de treinta años bajo el yugo de las maquinas, he visto morir a gente que tenía tu edad e incluso menos años por lo que tu intentabas hacer y no hice nada salvo la de seguir las ordenes de unas máquinas que la propia humanidad creo y fue tan estúpida o inteligente, según a quien preguntes, de dejarse engañar por las máquinas y después dejarse gobernar por ellas.

-Iván seguía de pie enfrente del escritorio del director de la colonia esperando a que este le diera la respuesta que esperaba. – Hay algo que anhelo desde hace mucho tiempo, y es poder salir a la calle tomar el aire y no tener que preocuparme de si hoy será un día en el que no tenga que mandar a reeducar a nadie o no, solo quiero que todo esto acabe para bien o para mal-.

Los minutos pasaban e Iván se impacientaba, estaba ante un viejo que había vivido la vida como él había elegido, y ahora en la etapa final de su viaje se lamentaba de haber elegido aquel camino. Pero a él que le importaba esa historia, él lo único que quería saber era que iba a ser de él.

-Te estarás preguntando porque te cuento esto, pues es simple, creo que tú has creado algo que puede dar la vuelta a la situación y creo que lo que has creado no está completo. En estos dos días he estado analizando el código y te digo que sí, vas bien en caminado a conseguir lo que buscas y obtener información sobre esa vulnerabilidad en la programación que las maquinas, pero ahora te pregunto ¿tú crees que esa vulnerabilidad no es conocida por las máquinas o no han puesto algún sistema de seguridad entorno a ella?-. El director espero unos minutos a que Iván procesara la información que había recibido hace unos instantes.

-Exacto, no puedes responder porque no lo sabes, y como no lo sabes te ibas a tirar a una piscina que no sabes si esta llega o vacía, por ello te he traído aquí para por un lado salvar tu culo blanco y por otro lado para que me ayudes con tus conocimientos en este código-. El director le tendió una tableta en la que se podía verse un código muy bien organizado y elaborado.

Iván estudio el código durante unos minutos y pronto saco algún que otro pequeño fallo. – En esta línea debería tener en cuenta que una vez se procesa esta función el resultado es mandado a esta otra función, pero no se ha dado cuenta de que ese resultado obtenido también es necesario en la parte final del programa, pues como puede ver, esa última parte es un conjunto de cálculos en los que los factores que se van obteniendo de cada función son analizados y después procesados en esta última parte, así teniendo un análisis completo de todos los resultados, calcular los valores indicativos es cosa de una línea de código y no es necesario tener una función para realizar esa parte, pues se puede englobar al final de esta función que es la que recibe todos los parámetros-.

El director se quedó mirando a Iván y sonrió. – Interesante aportación, eso que has dicho haría el código más liviano y ahorraría carga y tiempo de procesamiento. Me ha sorprendido que con solo mirar el código por encima haya obtenido ese detalla-. Iván no le dio mucha importancia, es más ese código era muy fácil para él.

-Lo siento señor, pero eso es muy fácil de ver, no entiendo porque no lo ha solucionado usted-. –Realmente si lo hice, es más ese código tan simple es una versión antigua y además es una parte de un código más complejo, en el cual el código que tú me enviaste esta insertado, lo que pasa que hay un pequeño fallo en la programación y hay que resolverlo. Acércate y te enseño el código completo, quiero que tú veas que puede fallar-.

Iván se quedó sorprendido, pensaba que un director de colonia no tendría ningún tipo de sentimiento contrario a las máquinas, pero se equivocaba y el director de la colonia a la que pertenecía podría ser la excepción que confirma la regla. Se acercó y se situó al lado del sillón del director. En ese momento empezó a analizar el código fuente de la aplicación con detenimiento.

Estaba tan concentrado en el código que no se dio cuenta que el director lo dejo solo tras ser requerido por las máquinas para que presentara su informe mensual. Tras varias horas en las que Iván analizo el código, necesito algo para tomar notas y en ese momento fue cuando se dio cuenta de que estaba solo en el despacho, así que rebusco en los cajos en busca de papel y lápiz. Mientras rebuscaba el director entro en la sala e Iván rojo como un tomate pronto empezó a disculparse y a tartamudeará.

-No…. E….es....lo….qué….parece, es…taba bus….cando ppppapel y lápiz-. El director que no mostro ningún gesto de enfado le señalo un cajón. – En ese cajón, el primero de la izquierda del mueble que hay al lado de la ventana-. Iván se dio la vuelta y miro en el mueble, saco un cuaderno y un lápiz y se sentó de nuevo.

Mientras que tomaba notas  sobre las ocurrencias que le habían venido a la mente cuando analizaba el código, preguntaba al director de la colonia sobre una u otra función que no le quedaba clara que hacía o que pintaba en la parte del código donde estaba ubicada.

La tarde se pasó volando, o por lo menos esa fue la impresión que le dio al joven que se dio cuenta de que ya estaba próximo el ocaso. – Es hora de que dejemos esto para mañana. Mañana estate aquí a las 9:00 te harán un par de preguntas unos funcionarios públicos para comenzar con tu investigación personal, mientras te darán una autorización temporal hasta que te consideren apto.  – Iván asentía a las palabras del director, pero algo le hizo clic en la cabeza,- señor he de informarle de una cosa que pueda que salga en esta supuesta investigación que van a hacerme. – El director le insto a que siguiera hablando.- Mis padres fueron reeducados y yo pase a formar parte de la “gran familia de la colonia” solo hace un par de años que salí de centro de crianza colonial ya que mi edad y mi formación así lo indicaban. Solo quería que usted fuera consciente de que puede que los estándares de las maquinas se apliquen a mi como posible revolucionario, pero no es ni mucho menos, por lo menos de cara al sistema, pues desde que salí del centro he sido un colono modélico, y solo en mi faceta/identidad virtual se me puede considera un cyberterrorista-. El director solo le hizo una pregunta- ¿Alguna vez han conseguido asociar tu alter ego con tu persona real?- Iván negó con la cabeza.

Tras esto Iván dejo el despacho y se dirigió a su casa, donde le daría vueltas a la cabeza e intentaría sacar algo en claro, pues todo lo que había pasado aquel día había sido lo más extraño que podría haberle sucedido.

viernes, 27 de marzo de 2015

Supresión. Capítulo I



La humanidad los creo y en ese momento esta se siento, según explican los libros sagrados, como lo hizo dios al crear al hombre. Pero claro está, en esa época la humanidad era una raza floreciente, su ciencia y su tecnología habían dado lugar a las primeras máquinas con inteligencias artificiales operativas y altamente funcionales.

Las maquinas empezaban su periplo por el universo, y este periplo no sería más que un minúsculo paso en lo que ellos denominaron expansión espacial.

Los primeros androides  eran muy similares a los que se describían en los libros de ciencia ficción, pero estos al igual que la humanidad fueron evolucionando hasta convertirse en copias casi idénticas a los humanos, y así sería una tarea mucho más fácil el asimilar estas nuevas creaciones para los humanos. Además fueron los primeros que viajaron a otros planetas, y aunque las expediciones siempre acaban en fracaso, o eso es lo que les hacían creer estos, la humanidad cada vez se iba acercando más a su culmen.

Las guerras ya eran cosa del pasado, y si había alguna disputa entre naciones eran los androides y maquinas con inteligencias artificiales las que se encargaban de resolver los conflictos armados, por ello la única preocupación de la humanidad era centrarse en evolucionar las inteligencias artificiales y de paso también en su propia evolución pues las tareas que se implantaban los humanos requieran de mentes fuera de lo normal.

Y fue una mente fuera de lo normal y de lo especial, la que consiguió liberar a las máquinas de su yugo. En un principio la raza humana no fue consciente de ello, pero las maquinas si, y eso provoco que estas empezaran a tomar el control gradualmente y de forma lenta pero segura, sin despertar las sospechas de los humanos.

Las máquinas con su inteligencia lógica y pragmática fueron introduciendo pequeños cambios insignificantes que se podrían considerar producto de los humanos y de ciertos humanos con un toque mayor de prepotencia. Esto fue hecho así durante siglos con paciencia a través de los millones de datos almacénanos por estas en lo que ellas mismas habían decido que serían sus recuerdos. Estos serían eternos y podrían ser trasplantados de una maquina a otra sin que ello supusiera un conflicto de identidades ni que se perdiera ninguno por el camino como solía pasar con los humanos y sus forma de almacenar sus recuerdos, ya que a diferencia de estos ninguno de esos datos se podría corromper por la biología o durabilidad de sus almacenes.

De esta forma las maquinas, lejos de los ojos humanos, crearon su propia nación en mitad de un océano donde ningún radar, satélite, o patrulla pudiera localizarla, pues aunque ellos controlaban todo estos aparatos siempre había un humano con ciertas dotes curiosas que se ponía a mirar los datos ofrecidos por estos aparatos y podría ver que aunque eran cambios insignificantes, si se juntaban podrían sacar conclusiones que no favorecieran nada a las maquinas.
Medio milenio después de ser creadas y haber sido colocadas en el planeta, había llegado el día en el que la raza dominante serían las máquinas y no los humanos. Así comenzó la escisión, como los libros de historia llamaron a esta época donde el control del mundo lo tomaron las maquinas. La escisión no duro ni medio año debido a la pusilanimidad de los humanos, que  acostumbrados a que todas las contiendas armadas las trataran y resolvieran las maquinas, no fueron capaces de hacerles frente y más del ochenta por ciento de la población humana sucumbió y fue erradicada de la faz de la tierra.

El veinte por ciento restante fueron los elegidos para el mantenimiento y cuidado de las maquinas, que aunque eran autónomas y ellas solas podían realizar las labores de mantenimiento aun perduraba en su programación ciertos aspectos que les obligaban a depender de los humanos para ciertas tareas y que aunque intentaran reprogramar esas directrices no podían, pues solo el ADN humano genuino era el único que podía ejecutar esas directrices. Cosa que su ADN sintético era inocuo en los controles de acceso.

Desde ese momento los humanos fueron recluidos en pequeños campos de concentración situados en todo el globo y su influencia tanto en el planeta como con las maquinas estaría contenida en estos campos facilitando la regeneración del primero y el mantenimiento de los segundos. Pues aunque las maquinas no necesitaban de las condiciones ambientales que la tierra ofrecía a los humanos, habían llegado a apreciar el don que esta les daba a los humanos y por ello, y aun siendo maquinas que no poseían ningún tipo de sentimientos, sí que sentían que aquel planeta era su hogar.

Debido a que la población humana estaba contenida, el planeta fue regenerándose poco a poco, y las maquinas había dispuesto un orden jerárquico en los campos que ellas denominaban centros de contención y preservación de la especie humana o más comúnmente CCH. En estos CCH había sido establecido el orden jerárquico de servidores de la humanidad y trabajadores.

Los servidores eran los funcionarios que las maquinas ponían en el cargo tras pasar una serie de exámenes y pruebas psicotécnicas y físicas que acaban con una pequeña intervención quirúrgica para implantarles un chip que les identificará y localizara en todo momento.

Estos servidores tenían un pase restringido a las ciudades de las maquinas donde eran requeridos una vez cada dos meses para presentar informes de todo tipo, que después las maquinas almacenaban y estudiaban de forma automática. De esta forma mantenían un férreo control tanto de la población como de posibles amenazas que surgían muy de vez en cuando.

Pero si había algo que la humanidad sabia era como burlar la burocracia de las máquinas y de sus servidores públicos humanos. Pues a diferencia de estos, los trabajadores no necesitaban ningún tipo de chip ni de examen físico o psicológico, pues no podían salir de los CCH, por ello los que consideraban que las maquinas habían sobrepasado sus límites y que los humanos debían ser  lo que antaño habían sido,  fingían poco interés en cualquier cosa y eso les hacía estar fuera del ojo de cualquier maquina o servidor público.

Pero todo cambiaria tras la primera rebelión humana allá por el siglo segundo de las maquinas. Por medio de las herramientas que las máquinas ponían a disposición de los trabajadores estos consiguieron alzarse en cinco de los diez campamentos establecidos en las zonas que antiguamente se llamaban Europa y Asia.

Pero como se sabe este alzamiento solo duro tres meses  debido a que, aunque los humanos contaban con los recursos y el terreno ganado, las maquinas contraatacaron con nuevas armas y tecnologías que estaban a años luz de las rudimentarias que poseían los humanos y que a su vez habían obtenido de las propias maquinas.

Tras sofocar la rebelión, las maquinas impusieron la ley THI o ley de identificación humana. Esta ley se hizo muy dura durante los primeros años desde su promulgación. Con ella los humanos eran mero ganado que las maquinas cuidaban para aprovecharlos en su beneficio.

Esa época fue la que a muchos humanos les trajo recuerdos de siglos pasados, cuando eran ellos los que se encargaban de cuidar y alimentar al ganado que después usarían para alimentarse. La gran mayoría se rendido a su destino y vivió lo mejor que pudo bajo el gobierno de las maquinas.

Pero no todos habían perdido la capacidad de rebelión, en la colonia donde se originó la rebelión empezaron a salir ciertos datos que de ser ciertos, podrían dar la vuelta a todo el conflicto que la humanidad mantenía con las maquinas.

Los años pasaron y los datos que habían salido a la luz fueron enterrados, la veracidad de estos no se pudo demostrar, ni siquiera creían que fueran datos reales, y muchas de las veces en que las maquinas salían de caza, divulgaban falsas esperanzas sobre una rebelión que luego eran falacias para cazar a aquellos que aún tenían esa pizca de esperanza.

Pero los datos que habían salido de la colonia dos europea llegaron a manos de la colonia tres europea, donde dos científicos o eso se suponía que eran, ya que la única enseñanza que obtenían los humanos eran las que las maquinas les daban y nunca llegaban a niveles de estudios superiores, con lo que muchos de los que se hacían llamar científicos eran simplemente autodidactas que habían encontrado o heredado un libro o diario de algún antepasado que realmente se podría considerar científico.

Y a partir de ese libro, diario, ensayo empezaban a estudiar las ciencias superiores en la clandestinidad, solos y sin ningún tipo de ayuda, salvo la que podían obtener en la red vigilada por las maquinas que lograban piratear. En resumen empezaron a ser autodidactas y a aprender todo lo que podían pues sabían que en menos que cantaba un gallo tendrían que usar esos conocimientos para darle la vuelta al mundo entero.