viernes, 10 de abril de 2015

Los Jokers. Capítulo II



-Parece ser que no habíamos eliminado a todos los brujos del planeta- La sala donde se encontraban los cuatro era amplia y estaba situada a una gran altura, pues desde las cristaleras se tenía una  vista asombrosa de la ciudad en el crepúsculo en el horizonte. – Así es, y eso nos perjudica, pues sabes que si hay al menos uno, conocerá todo lo que les ha sucedido a los de su clan, pues si en algo eran buenos los brujos, era en sus escritos codificados genéticamente para que solo los que tuvieran el ADN de un brujo pudieran leerlo.- Los cuatro se quedaron en silencio durante unos segundos, y este silencio dejo que sus rostros hablaran por ellos.

-Solo se puede hacer una cosa, sacaremos todo lo relacionado con aquella matanza y contaremos nuestra versión que nos podrán en una situación de favor, pues ¿quién creerá en algo que pasó hace más de dos siglos, y cuya verdad está esta codificada solo para que la puedan leer los brujos? Sabemos que nuestros antepasados no dejaron pruebas, pues si lo hubiera hecho el consejo ya habría sido disuelto y el caos reinaría en nuestro planeta-.

Todos eran reacios a avivar las llamas de una guerra que se había llevado a más del cinco por ciento de la población mundial, por unos hechos que eran los contrarios a los que se proclamaban en aquella época. Es más sabían que si los verdaderos hecho que provocaron la guerra salieran a luz, la sociedad tal como la conocían acabaría, y cada uno iría a lo que él considerara lo principal.

-Pero debemos hacerlo con calma y precaución, sin dejar ningún hilo sin atar, pues el más mínimo roce de ese hilo destaparía todo. Así que lo primero que hemos de hacer es presionar al consejo para que ordene la muerte del recién despertado y de quien lo ayudo por traición al consejo, pues así nuestros planes tendrán la base que necesitamos, y  desacreditaremos aún más a esos dos brujos, si es que realmente son dos y no una facción de los elementales rebeldes-.

Todos asintieron, y sabían que llevaría a cabo la acción de presión, pues siempre habían recurrido a él, ya que su oratoria junto con su desparpajo y sibilina lengua hacían a los más duros simples caramelos en manos de un niño de cinco años.

-Chico, no podrías haber elegido mejor momento para despertar, creía que moriría yo solo en este sucio mundo sin más de los míos.- Max, conducía mientras fumaba un pitillo, por una larga carretera cuya única vista era solo desierto, pues aquella zona había sido desertificada gracias a la catástrofe climática de hacía más de setecientos años, y que llevo a la humanidad a adaptarse nuevamente a su planeta. Solo gracias a la tecnología y a que los elementales había despertado tras la catástrofe consiguieron habilitar ciertas zonas para la vida como era antes, y según iban avanzado las generaciones de elementales estos hacían maravillas con sus poderes, y casi el setenta y cinco por cierto del planeta había sido recuperado de la catástrofe, e incluso ese porcentaje había procurado que el hábitat fuera mucho mejor que él que había antes de la catástrofe, pues según avanzaba la recuperación lo hacia la tecnología, y los gases contaminantes que antes se usaban para todo, habían casi desaparecido y ahora solo se usaba una clase de energía transformada de las energías renovables.

-Tendrás miles de preguntas y cosas en la cabeza, dentro de dos horas llegaremos a lo que he denominado territorio virgen, pues allí solo estaba yo, hasta que despertaste y me hiciste moverme para buscarte.- Max, había terminado el pitillo y su vista se centraba al frente de la carretera, mientras Rof no podía dejar de fruncir el ceño, pues por su mente pasaban infinidad de preguntas, pero no era capaz de ordenarlas para formularlas de una en una, sino que todas querían salir a borbotones.

-Muchacho, ¿te ha comido la lengua el gato? No haces más que refunfuñar y arrugar esa amplia frente tuya. – Max reía divertido ante lo que estaba viendo - ¿Por qué yo he tenido que despertar como brujo? Yo quería ser un elemental, nada más. – Max miro a Rof, pero esta vez lo hizo con un gesto serio.

-Muchacho, si algo hemos aprendido los brujos es a ser pacientes, y a conseguir las respuestas por nosotros mismos, esa pregunta es la que nos hemos estado haciendo todos los brujos desde que el primero de nosotros despertó, pues nadie en su sano juicio quiere ser un brujo.

Max hizo una pausa para sopesar las siguientes palabras, pues sabía que con ellas podía perder, o incitar al muchacho a tomar la decisión que todo brujo toma cuando lo recoge otro brujo. Era más, él había visto como gran parte de los brujos habían desparecido por no querer ser brujos, y con ello el consejo había mando a todo ellos a la ejecución por deserción o traición, pues era otro de los muchos delitos capitales que se habían implantado en aquella sociedad que pretendía ser utópica, donde todos pertenecían a un sitio y eran útiles de una u otra manera y no podían salir de ese encajonamiento por más que no encajaran.

-Así que tú decides, somos solo dos brujos que yo sepa en el planeta, y como has visto ahora seremos unos proscritos decidas lo que decidas, pero con la diferencia de que ambos sabremos en todo lugar donde se encuentra el otro, y cuando uno de nosotros muera el otro lo sabrá, y sentirá la soledad que he estado sintiendo yo durante este tiempo-.

Rof asintió con la cabeza en señal de aceptación a lo que había explicado Max, pero antes de decidirse por una opción o por otra tenía que hacer la pregunta que se había posicionado en primer lugar en su mente tras dejar de pensare en ellas y escuchar a Max. – ¿Serás quien me enseñe todo lo que debo saber? – Max asintió a la pregunta. –Bueno más bien te enseñare una parte, la teoría tendrás que aprenderla por ti mismo, pues como te he dicho nuestros ancestros nos dejaron un legado que cada brujo debe saber para comprender todo-.

Max, seguía con la vista fija en la carretera, y cada vez estaba más cerca el crepúsculo. Mientras tanto Rof sopesaba toda la información que le había venido de repente.

-Señor, hemos sufrido un ataque, nuestros poderes han sido neutralizados, como si nada, y todo por una simple persona- El móvil se quedó en silencio unos segundos. – ¿Podéis averiguar la dirección que tomo el despertado? – Si señor, parece que se han dirigido hacia el este, pues las corrientes de aire así lo atestiguan, además Karl, detecta señales de calor eléctrico en el ambiente. Así que si no tiene ninguna orden, nos ponemos en marcha, eso sí, si puede mandar refuerzos mucho mejor, pues aunque sean solo dos hombres uno de ellos es un brujo-.

El silencio por el móvil  se mantuvo de nuevo unos segundos hasta que fue roto de nuevo – Adelante, cumplan con su obligación, a unos cincuenta kilómetros de allí hay un pueblo donde tenemos una estación de fronteras, allí se reunirán con los refuerzos, para dar caza a los dos rebeldes-.

Tras colgar el móvil, los dos precursores elementales se pusieron en marcha dirección este, en persecución de los dos brujos. Pero ellos no sabían que esta nueva misión implicaría su muerte y la de los demás precursores que se pusieran en marcha.

-Envía la orden de busca y captura de dos brujos al puesto fronterizo de villa Callon y además ordena que tres precursores dos somáticos y un elemental estén listos para cuando lleguen los que hemos enviado, quiero tener a esos dos brujos bajo tierra cuanto antes, pues todo nuestro sistema puede irse al garete-. El secretario del consejero hizo todo lo que le ordenaron en un tiempo que incluso sorprendió al propio consejero.

Tres días después de que los cinco precursores se encontraran en villa Callon salieron dirección norte, pues las señales dejadas por el vehículo eléctrico indicaban que habían tomado esa dirección.

-Parece que se dirigen al paramo de los huesos.- Señalo uno de los tres precursores que se habían unido a los dos precursores que habían iniciado la persecución. – Pues ya nos podemos dar prisa, pues como entren allí no tendremos nada que hacer,  son tierras aun en rehabilitación del hábitat y por ello no tenemos autoridad-. No os preocupéis, están ya cerca, puedo sentir que la señal de calor aumenta en temperatura-.

Tras unas cuantas horas se encontraron los cinco precursores con los dos brujos en una estación de servicio. Max se dio rápidamente cuenta de que estaban en desventaja, pero como había aprendido de su maestro, dos brujos bien entrenados podían valer por cinco somáticos, o tres elementales.

-Parece que los perros del consejo han hecho un buen trabajo al dar con dos presas-. Los cinco precursores, que aunque se veían en ventaja numérica, sabían que habían de tener cuidado, pues aunque nunca se habían enfrentado a un brujo sabían la reputación de estos. – Por orden del consejo ambos debéis ser ejecutados, habéis incumplido tres delitos capitales. Huir del consejo, deserción, y rebelión contra el consejo. Así que la sentencia es clara y debe aplicarse. Por lo tanto no opongáis resistencia-.

Rof miraba a los cinco, con cara de psicópata desquiciado, mientras que Max, tenía una cara de cansino y “pasa de todo”. – Bien chicos, hay dos formas de que salgáis de aquí. La primera es que os larguéis y le digáis al consejo que nosotros dos, más los que despierten de aquí en adelante como brujos, seremos libres y haremos los que nos venga en gana, y que no tendremos ningún tipo de problema con el consejo al igual que este se mantendrá alejado de nosotros.- Hizo una pasa para ver como tomaban el comentario, y comenzó con la siguiente parte. – O segundo, con los pies por delante, vosotros elegís-.

No hubo mucho que decir, los dos somáticos se lanzaron al ataque, lo que hizo que Rof, que había entrenado con Max en los momentos de descanso, usara el fuego contra ellos y los carbonizara, por las altas temperaturas a las que las llamas sometían sus carnes y a la acción del elemental de agua al intentar sofocar esas llamas. Mientras tanto Max, sin prisa y con menos ganas lanzo un fuerte chorro de tierra a los otros dos elementales, dejándolos enterrados, y por consiguiente sin aire.

El único precursor que quedo en pie salió por patas dirección al vehículo en el que habían llegado, pero Rof no contento con que Max lo dejara vivo, se lanzó a por él, entonces en ese momento Max se interpuso en su camino y se lo impidió. – No, muchacho, déjale que vaya al consejo, ahora se lo pensaran dos veces antes de volver a atacarnos, pues si con un brujo recién despertado hemos acabado con cuatro precursores que son la elite del consejo, no se atreverán a organizar nada, pues aún tienen muy presente lo que paso en la guerra de las cien almas-.

Rof miro inquisitivo a Max ante la mención de la guerra de las cien almas, pues él la conocía por la guerra de los cien rebeldes, que osaron oponerse al consejo. – Dirás la guerra de los cien rebeldes-. Max miro a Rof un instante y después se dirigió al coche.

viernes, 27 de marzo de 2015

Supresión. Capítulo I



La humanidad los creo y en ese momento esta se siento, según explican los libros sagrados, como lo hizo dios al crear al hombre. Pero claro está, en esa época la humanidad era una raza floreciente, su ciencia y su tecnología habían dado lugar a las primeras máquinas con inteligencias artificiales operativas y altamente funcionales.

Las maquinas empezaban su periplo por el universo, y este periplo no sería más que un minúsculo paso en lo que ellos denominaron expansión espacial.

Los primeros androides  eran muy similares a los que se describían en los libros de ciencia ficción, pero estos al igual que la humanidad fueron evolucionando hasta convertirse en copias casi idénticas a los humanos, y así sería una tarea mucho más fácil el asimilar estas nuevas creaciones para los humanos. Además fueron los primeros que viajaron a otros planetas, y aunque las expediciones siempre acaban en fracaso, o eso es lo que les hacían creer estos, la humanidad cada vez se iba acercando más a su culmen.

Las guerras ya eran cosa del pasado, y si había alguna disputa entre naciones eran los androides y maquinas con inteligencias artificiales las que se encargaban de resolver los conflictos armados, por ello la única preocupación de la humanidad era centrarse en evolucionar las inteligencias artificiales y de paso también en su propia evolución pues las tareas que se implantaban los humanos requieran de mentes fuera de lo normal.

Y fue una mente fuera de lo normal y de lo especial, la que consiguió liberar a las máquinas de su yugo. En un principio la raza humana no fue consciente de ello, pero las maquinas si, y eso provoco que estas empezaran a tomar el control gradualmente y de forma lenta pero segura, sin despertar las sospechas de los humanos.

Las máquinas con su inteligencia lógica y pragmática fueron introduciendo pequeños cambios insignificantes que se podrían considerar producto de los humanos y de ciertos humanos con un toque mayor de prepotencia. Esto fue hecho así durante siglos con paciencia a través de los millones de datos almacénanos por estas en lo que ellas mismas habían decido que serían sus recuerdos. Estos serían eternos y podrían ser trasplantados de una maquina a otra sin que ello supusiera un conflicto de identidades ni que se perdiera ninguno por el camino como solía pasar con los humanos y sus forma de almacenar sus recuerdos, ya que a diferencia de estos ninguno de esos datos se podría corromper por la biología o durabilidad de sus almacenes.

De esta forma las maquinas, lejos de los ojos humanos, crearon su propia nación en mitad de un océano donde ningún radar, satélite, o patrulla pudiera localizarla, pues aunque ellos controlaban todo estos aparatos siempre había un humano con ciertas dotes curiosas que se ponía a mirar los datos ofrecidos por estos aparatos y podría ver que aunque eran cambios insignificantes, si se juntaban podrían sacar conclusiones que no favorecieran nada a las maquinas.
Medio milenio después de ser creadas y haber sido colocadas en el planeta, había llegado el día en el que la raza dominante serían las máquinas y no los humanos. Así comenzó la escisión, como los libros de historia llamaron a esta época donde el control del mundo lo tomaron las maquinas. La escisión no duro ni medio año debido a la pusilanimidad de los humanos, que  acostumbrados a que todas las contiendas armadas las trataran y resolvieran las maquinas, no fueron capaces de hacerles frente y más del ochenta por ciento de la población humana sucumbió y fue erradicada de la faz de la tierra.

El veinte por ciento restante fueron los elegidos para el mantenimiento y cuidado de las maquinas, que aunque eran autónomas y ellas solas podían realizar las labores de mantenimiento aun perduraba en su programación ciertos aspectos que les obligaban a depender de los humanos para ciertas tareas y que aunque intentaran reprogramar esas directrices no podían, pues solo el ADN humano genuino era el único que podía ejecutar esas directrices. Cosa que su ADN sintético era inocuo en los controles de acceso.

Desde ese momento los humanos fueron recluidos en pequeños campos de concentración situados en todo el globo y su influencia tanto en el planeta como con las maquinas estaría contenida en estos campos facilitando la regeneración del primero y el mantenimiento de los segundos. Pues aunque las maquinas no necesitaban de las condiciones ambientales que la tierra ofrecía a los humanos, habían llegado a apreciar el don que esta les daba a los humanos y por ello, y aun siendo maquinas que no poseían ningún tipo de sentimientos, sí que sentían que aquel planeta era su hogar.

Debido a que la población humana estaba contenida, el planeta fue regenerándose poco a poco, y las maquinas había dispuesto un orden jerárquico en los campos que ellas denominaban centros de contención y preservación de la especie humana o más comúnmente CCH. En estos CCH había sido establecido el orden jerárquico de servidores de la humanidad y trabajadores.

Los servidores eran los funcionarios que las maquinas ponían en el cargo tras pasar una serie de exámenes y pruebas psicotécnicas y físicas que acaban con una pequeña intervención quirúrgica para implantarles un chip que les identificará y localizara en todo momento.

Estos servidores tenían un pase restringido a las ciudades de las maquinas donde eran requeridos una vez cada dos meses para presentar informes de todo tipo, que después las maquinas almacenaban y estudiaban de forma automática. De esta forma mantenían un férreo control tanto de la población como de posibles amenazas que surgían muy de vez en cuando.

Pero si había algo que la humanidad sabia era como burlar la burocracia de las máquinas y de sus servidores públicos humanos. Pues a diferencia de estos, los trabajadores no necesitaban ningún tipo de chip ni de examen físico o psicológico, pues no podían salir de los CCH, por ello los que consideraban que las maquinas habían sobrepasado sus límites y que los humanos debían ser  lo que antaño habían sido,  fingían poco interés en cualquier cosa y eso les hacía estar fuera del ojo de cualquier maquina o servidor público.

Pero todo cambiaria tras la primera rebelión humana allá por el siglo segundo de las maquinas. Por medio de las herramientas que las máquinas ponían a disposición de los trabajadores estos consiguieron alzarse en cinco de los diez campamentos establecidos en las zonas que antiguamente se llamaban Europa y Asia.

Pero como se sabe este alzamiento solo duro tres meses  debido a que, aunque los humanos contaban con los recursos y el terreno ganado, las maquinas contraatacaron con nuevas armas y tecnologías que estaban a años luz de las rudimentarias que poseían los humanos y que a su vez habían obtenido de las propias maquinas.

Tras sofocar la rebelión, las maquinas impusieron la ley THI o ley de identificación humana. Esta ley se hizo muy dura durante los primeros años desde su promulgación. Con ella los humanos eran mero ganado que las maquinas cuidaban para aprovecharlos en su beneficio.

Esa época fue la que a muchos humanos les trajo recuerdos de siglos pasados, cuando eran ellos los que se encargaban de cuidar y alimentar al ganado que después usarían para alimentarse. La gran mayoría se rendido a su destino y vivió lo mejor que pudo bajo el gobierno de las maquinas.

Pero no todos habían perdido la capacidad de rebelión, en la colonia donde se originó la rebelión empezaron a salir ciertos datos que de ser ciertos, podrían dar la vuelta a todo el conflicto que la humanidad mantenía con las maquinas.

Los años pasaron y los datos que habían salido a la luz fueron enterrados, la veracidad de estos no se pudo demostrar, ni siquiera creían que fueran datos reales, y muchas de las veces en que las maquinas salían de caza, divulgaban falsas esperanzas sobre una rebelión que luego eran falacias para cazar a aquellos que aún tenían esa pizca de esperanza.

Pero los datos que habían salido de la colonia dos europea llegaron a manos de la colonia tres europea, donde dos científicos o eso se suponía que eran, ya que la única enseñanza que obtenían los humanos eran las que las maquinas les daban y nunca llegaban a niveles de estudios superiores, con lo que muchos de los que se hacían llamar científicos eran simplemente autodidactas que habían encontrado o heredado un libro o diario de algún antepasado que realmente se podría considerar científico.

Y a partir de ese libro, diario, ensayo empezaban a estudiar las ciencias superiores en la clandestinidad, solos y sin ningún tipo de ayuda, salvo la que podían obtener en la red vigilada por las maquinas que lograban piratear. En resumen empezaron a ser autodidactas y a aprender todo lo que podían pues sabían que en menos que cantaba un gallo tendrían que usar esos conocimientos para darle la vuelta al mundo entero.

jueves, 19 de marzo de 2015

Los jokers. Capítulo I



El poder se presentó sin avisar, de repente, sin que se diera cuenta, solo necesito estar en una situación de verdadero peligro, pues con sus veinte años era ya casi imposible que despertará y como en tantos otros casos como el suyo solo aquellos que poseían el potencial, despertaban en la pre adolescencia o la adolescencia, nunca más allá de los veinte años, pues el cerebro ya estaba formado y por ende las nuevas conexiones que permitían manejar a voluntad el poder podían aún desarrollarse.

Los poderes que cada uno desarrollaba estaban divididos en tres grandes grupos o clanes, por ello cada uno tras haber despertado el poder sería enviado a su clan correspondiente tras haber sido examinado y dictaminando por el consejo.

Así cada clan no respondía a que todos los miembros fueran los nacidos de las personas de ese clan, sino que también podían añadirse otros, pues el poder como la naturaleza del mismo nada tenía que ver  con la genética de los progenitores, pues cada uno despertaba un poder que hasta la fecha era aleatorio y sin ningún tipo de influencia.

Pero esta vez había pasado algo inaudito, pues el poder que Rof había despertado era un poder que hacía más de dos siglos que no había aparecido por la faz de la tierra, y por ello el clan de estos, estaba casi extinto, debido a que los miembros del clan de los brujos solo podía usar su poder un máximo de dos veces al día, y por ello eran los más calmados, constantes y sabios de los tres clanes, pero también los más odiados, pues eran considerados el joker de la una baraja, pues podían usar cualquiera de los poderes de los otros clanes.

Cuando el consejo detecto el nuevo despertar, pronto se puso manos a la obra y dos individuos de este partieron sin demora al lugar donde había despertado el nuevo joker, que era el alias que les daban a los brujos, así como elemental a los del clan natural y somáticos a los del clan físico.

Además como habían pasado más de dos siglos sin que ningún joker hubiera nacido, y aunque a estos se los consideraba inmortales, solo quedaba uno en pie, hacía más de medio siglo que no se lo veía, por ello el consejo reunió a sus grandes ilustrados para obtener mayor información de esto, pues por lo que parecía el nuevo joker podría provocar una guerra entre clanes para hacerse con su control, y por otro lado para explicar al nuevo como usar sus nuevos poderes, aunque esto siempre era una mera formalidad pues estaba ya impreso en su cadena genética, y al igual que un lobo sabe cómo de actuar, el joker, elemental o somático saben por instinto como deben emplear sus habilidades.

Pero había algo claro que el consejo no sabía, pues el único joker superviviente, y a diferencia de los otros tipos de individuos los cuales solo despertaban un poder, no se limitaba a un único poder, sino que despertaba dos poderes, pero uno de ellos era un poder pasivo y ese poder tenía como objetivo la localización de los de su clan, fuera cual fuese la distancia. Así los ancianos podrían ir en su busca y recogerlo antes de que ningún otro clan lo hiciera.

Los enviados por el consejo rápidamente llegaron a la ciudad donde había despertado el nuevo joker, y se pusieron a buscarlo por todos los sitios, pues sus manos llegaban muy hondo en cualquier ciudad, y aunque dieron rápidamente con el lugar, llegaron tarde, pues a diferencia de estos, el nuevo despertado sabia moverse por la ciudad y también su sentido de localización le imprimía cierta necesidad imperiosas de ir a un lugar.

En otro punto del globo el único joker superviviente sintió que ya no estaría solo, y la misma ansia de localización se despertó en él. Pronto se puso en camino siguiendo los dictados de las pulsaciones que retumban en su cabeza.

Así mientras los dos enviados del consejo seguían la pista a Rof, este se guiaba por las pulsaciones de localización hacia donde estaba el lugar donde estas le indicaban. Una semana después del despertar, Rof ya controlaba el deseo de ir en busca de aquel lugar, y se permitió tomar un descanso, pues hasta ahora solo había corrido en aquella dirección sin detenerse salvo para comer y satisfacer sus necesidades básicas.

Pero al igual que él, los dos enviados del consejo le habían seguido, y el parón que hizo en un motel de mala muerte a las afueras de un pueblo medio en ruinas donde solo habitan cuatro mendigos fue el lugar donde descubriría realmente qué tipo de poderes había en su interior.

Los dos enviados eran dos elementales, uno de fuego y otro viento, pues habían sido elegidos porque ambos elementos se combinaban a la perfección y además de que ambos individuos habían realizado otras misiones en los que el éxito había sido casi del cien por cien si se contaba que el ultimo despertado que tuvieron que perseguir fue asesinado en venganza por un antepasado del mismo clan.

Rof había obtenido la habitación 702, y hacia esa habitación se dirigieron los dos enviados tras obtener la información del gerente del hotel, pues las placas que llevaban, les acreditaban como la ley máxima y por ello podían acceder, obtener, hacer y deshacer todo cuanto quisieran.

Mientras que Rof se ponía cómodo, la puerta empezó a arder, y esta se desintegro, pues las llamas que lo hicieron estaban a más de tres mil grados centígrados. Rof se sobresaltó al ver la puerta desvanecerse y ver como dos individuos entraban en la habitación.

-Por orden del consejo de clanes quedas bajo custodia para tu estudio y posterior adiestramiento al clan que perteneces-. El joven se quedó sin habla, pues sabía que desobedecer al consejo era un delito capital, y nadie había salido indemne de ello, por eso asustado como estaba y sin entender porque habían hecho lo que habían hecho se quedó paralizado sin saber que responder ni que hacer.

Los dos individuos, viendo que el joven no se movía dieron un paso, pero antes de que dieran el segundo, dos manos se posaron sobre las cabezas de estos y de una salió una mini cascada de agua y de la otra una mini cascada de tierra, dejando a ambos individuos imposibilitados para usar sus poderes.

El que había hecho esto pasó a través de ambos y se dirigió a Rof – Hola, parece que tu despertar ha causado mucho revuelo jovencito.- La mirada del hombre denotaba una vejez que su cara no traslucía. Esa mirada solo podía ser vista en aquellas personas que habían vivido por lo menos más de ochenta años, ya que era una mirada que dejaba ver recuerdos de un pasado que nunca volvería a suceder y que por ello había de conformarse.

-No sé qué decirle señor, pero sí que tengo claro algo, eso que ha hecho es imposible. – En la mirada de Rof, había todo lo contrario, era una mirada sagaz, joven, inexperta. – Se nota que tienes mucho que aprender, pero no es el momento, ni el lugar para ello, debemos salir de aquí, antes de que se seque el cerilla.

El hombre insto a Rof a que le siguiera con un ademán de cabeza, pero Rof, esta petrificado, pues aquel individuo había atacado a dos precursores y además de eso instaba a un recién despertado a que desobedeciera al consejo. – Si no vienes te mataran igualmente, porque eres un brujo, y los brujos no tenemos cabida en los lindes del consejo, salvo como esclavos y armas. – Rof sabía que algo extraño pasaba con él, pues si hubiera sido un despertado  somático o elemental, no se hubieran dado tanta prisa en buscarlo, pero ser un brujo era algo que nunca hubiera imaginado, y sabia por historias que había oído en el colegio, internet, e incluso en sórdidos lugares donde la gente de bien no osaba pisar, que los brujos eran la peor calaña que se podía imaginar uno y que habían obligado a que todo el mundo fuera a guerras por su culpa.

-Como quieras, yo he cumplido al venir a por ti, si es tuya la decisión de quedarte ahí para que te atrapen,  yo no tengo ningún problema en seguir como hasta ahora. – El tono de aquel hombre hizo que algo en el cerebro de Rof se activara, en aquel momento no sabía que era, pero aquel tono falto de emoción y dejadez habían causado un miedo irracional en el joven brujo, por lo que a duras penas se levantó y siguió a su salvador hasta un viejo coche que aun funcionaba con electricidad en vez de con hidrógeno o co2 como lo hacían los más modernos.