martes, 15 de julio de 2014

La puerta del ocaso. Epílogo



Veinte años después de que Saskian muriera y fuera reconocido como el que cerró la puerta del ocaso quedando inmortalizado en la historia de los kotos, el reino de los kotos era gobernado por el que veinte años antes fuera el heredero y hermano de Ramna.

El rey Kol I había fallecido diez años después de que su hija y Saskian murieran. Como recompensa por traer la noticia, Kolios fue indultado por mandato real y puesto en un cargo como enlace entre la monarquía y el círculo, el cual también perdono sus delitos ya que según cierto punto de vista había sacrificado a su única familia y por ello se había conseguido redimirse.

Pero Kolios no duro mucho en el puesto de enlace pues dos años después de  morir el rey Kol, hizo lo mismo  Kolios, dejando a Kantaria huérfana y sin ningún enlace vivo con lo sucedido veinte años atrás.

Era media mañana y el sol lucia en el cielo dejando un día esplendido para que cualquier noble saliera de picnic o de cacería, según el gusto de cada cual, cuando un sirviente del rey entro en el jardín donde sus majestades comían y bebían mientras veían juguetear a sus tres vástagos.

El sirviente se inclinó al oído del rey y la expresión de este cambio súbitamente ante la noticia que le habían trasmitido. Raudo dejo a su esposa preocupada por la reacción de este, y recorrió a grandes zancadas el jardín entrando en el palacio.

Una vez dentro sintió el frio que se mantenía en el interior, refrescando sus mejillas, y se dirigió al despacho de audiencias. Al abrir la puerta vio la figura que estaba plantada delante del retrato de su padre. Vestía harapos, y estaba sucia pero sin duda era una mujer que al oír ruido a su espalda se giró dejando ver los rasgos que Kol II reconoció al instante. – ¿Ramna?- Esta asintió – como puede ser, estabas muerta, Kolios nos dijo que el ritual había funcionado y que ambos habíais sido sacrificados para cerrar la puerta, es más cómo es posible que estés igual de joven que cuando….- Ramna sorprendida por ver a su hermano tan viejo se abalanzo sobre él y lo abrazo fuertemente a lo que Kol II respondió con dicho abrazo.

Cuando se recompuso comenzó a explicarles que había pasado. - Realmente no éramos un sacrificio, sino que Saskian era la llave a otro plano diferente al de los demonios y que estos habían cerrado, pues hacia siglos que luchaban con ellos y estaban perdiendo. Al abrir nosotros la puerta vieron un nuevo plano que conquistar y expandirse, y cuando fueran lo suficientemente numerosos, abrirían la puerta desde aquí y desde su plano y atacarían desde ambos.

Ramna tomo aire para continuar con su relato, que no era más que la historia que les había contado los seres del otro plano a Saskian y a ella cuando llegaron.

-¿Pero como has conseguido volver? Y lo que es más importante ¿cómo es que no ha pasado el tiempo por ti?, y ¿dónde está Saskian?- Ramna que esperaba dichas preguntas las contesto sin mucha pompa.

-Gracias a los seres del plano donde fuimos Saskian y yo. El tiempo allí corre de forma diferente que aquí, que por lo que veo veinte años aquí corresponden a un solo año allí, por eso estoy como cuando desparecí. Saskian y yo luchamos contra los demonios del otro plano ayudando a nuestros aliados del plano al que fuimos, los cuales no acogieron como si fuéramos de su plano, y por eso estoy aquí, gracias a los conocimientos de Saskian y el poder que ha adquirido en el otro plano hemos conseguido que los demonios estén casi en la extinción, y para ello nuestros aliados han abierto el portal que conecta ambos planos y quieren que les ayudemos-.

Kol que estaba un poco anonadado por toda la información,n asintió a las palabras de Ramna, pero antes tendrían que hablar con el círculo, pues en estos veinte años, el círculo había sido reformado y ahora era un organismo mucho más abierto y compartía todo lo que sucedía con el rey.

Tras varias reuniones en las que Ramna conto lo sucedido y como habían entrado en el nuevo plano y ayudado a sus habitantes, el circulo dio por buena la acción y accedió a la alianza y con esta alianza emprenderían el mayor proyecto que el circulo de ancianos había hecho en la historia, pero eso será otra historia a parte pues es bien sabido que Saskian, Ramna y todos los que ayudaron a aquellos seres serían conocidos como los nacidos del ocaso.

martes, 8 de julio de 2014

El artefacto II



En la recepción se podía ver a varios personajes, cada uno más variopinto que otro. Los dos se dirigieron hacia el mostrador del recibidor donde supuestamente tendría que haber algún empleado cosa que no pasaba en ese momento.

Tocaron tres o cuatro veces la campanilla por si estaba cerca realizando alguna tarea, y así fue, antes de que Mark volviera a pulsar la campanilla apareció un hombre que rondaba los sesenta años, con entradas, canoso, y regordete.

El hombre realizaba varias tareas pues era el recepcionista, el conserje, el botones, y no era el servicio de habitaciones porque tenía empleado a un par de ilegales a los cuales explotaba.

Cuando llegaron ambos al mostrador preguntaron por la habitación del señor Raskutt, pero el recepcionista les ignoró porque no los había oído debido a que estaba ya medio sordo por la edad o les ignoraba adrede para que no le interrumpieran el programa que estaba viendo en la tele.

En un segundo intento lograron que les prestará atención y después de una breve charla el recepcionista a regañadientes los acompaño.
Una vez en movimiento por los pasillos medio en ruinas, y desconchados en las paredes que, lo único que allí no había era higiene, parece que estaba desterrada del lugar.

Se detuvieron frente a la puerta  con el número 205 y con un seco, -aquí es-, el recepcionista los dejo y marcho a su sitio detrás del mostrador de recepción.

Llamarón a la puerta y les abrió una joven de mediana edad, cabellos negros, ojos castaños, esbelta, resumiendo, que estaba de muy buen ver y era tan atractiva como Amy.

Una vez dentro de la habitación y a pesar de tener la pinta de todo el hotel, estaba bastante limpia y ordenada. En ella se podía distinguir poco mobiliario, o como algunos decían, había lo justo para una habitación de un hotel de aquellas características.

Los tres pasarón a una pequeña mesa donde ya los esperaba el señor Raskutt, el cual estaba sentado en una silla y había otra a la derecha del anciano. La mesa estaba junto a la cama para que así los cuatro se pudieran sentar.

-Bien veo que se ha decido señor Fulder y su compañera ¿es?- Miro a Amy -O sí que me he decido, es la señorita Amelia Elisabeth Daugh, es mi compañera en este trabajo-.


-Y esta señorita ¿es su asistente? -El señor Raskutt asintió con la cabeza ante la pregunta de Mark. -Bien pues comencemos con la reunión-. Propuso Mark que ya se le veía algo impaciente.

-Antes de nada decirle que los honorarios serán ingresados en este número de cuenta-. Le paso un trozo de papel con el número de cuenta. –Los pagos serán semanales, y en ellos están incluidos todos los gastos. Espero que sean adecuados a lo que ustedes están buscando-.

-Por supuesto, incluso creo que esperaba un poco más de lo que nos dijo. – Raskutt soltó una carcajada.- Bueno vayamos al asunto. Tendrá una foto del libro, o un titulo o algo para ir empezando a buscar. – Raskutt asintió afirmativamente- Tengo ambas cosas-. Le hizo un ademán a la joven asistente que se levanto de la mesa y fue a buscar un pequeño portafolios que estaba en una de las dos mesillas que había en la habitación.

Una vez con el portafolios en la mano regreso a su lugar en la mesa y le paso este a Raskutt, el cual saco de el la foto del libro más un par de hojas que describían un poco el libro.

-Bien, pues yo creo que estando todos de acuerdo, y con esta información podremos empezar a buscar su libro señor Raskutt, así que no le voy a hacer peder más tiempo. Dentro de unos días le llamaré para irle informando de cómo va la búsqueda ¿le parece?- Raskutt asintió -Como guste señor Fulder, eso sí, la única condición que le pongo es la siguiente, quiero estar informado en todo momento sobre su paradero. ¿Es mucho problema?-

-Claro que no es problema, es más cada semana le enviare un dossier de donde me encuentro, mas el estado de la investigación-.

-Bueno pues entonces señor Fulder usted y yo acabamos de contraer un contrato para buscar el libro que se le requiere-.

-Perfecto, pues si eso es todo, nosotros nos vamos que mañana empezaremos a buscar-.

Los cuatro se levantaron de la mesa, se despidieron y el señor Raskkut les acompaño a la puerta, esperando a que  Mark y Amy se fueran para cerrar la puerta.

Al día siguiente y como era costumbre cuando Mark adquiría algún nuevo trabajo, se levantaba pronto y llama a sus contactos.

Después desayuno un buen desayuno continental en la cafetería que había en la esquina debajo de su casa, y a continuación se fue a buscar a Amy para empezar las visitas que tendrían en ese día.

Las primeras visitas no arrojaron mucha luz en la búsqueda pues nadie había oído hablar de un libro de dos milenios de antigüedad. Y tampoco sobre ningún coleccionista que hubiera adquirido libros de tal antigüedad.

Pero su última cita a las cinco de la tarde le dio un rastro que seguir, pues Peter un antiguo caza libros que ahora regentaba una pequeña librería de segunda mano estaba al tanto de todo los trapicheos que podía sobre libros antiguos.

-¿Qué al va el negocio Peter? – Mark pregunto mientras se acercaba al mostrador seguido por Amy – Tirando, sabes que en esta era en donde lo digital está a la orden del día pocos compran libros en papel.- Peter se veía algo apesadumbrado.
-No te preocupes siempre sabes que hay gente aún muy sibarita con respecto a los libros y seguro que tienes una clientela fija, sino no estarías aun abierto ¿no? –Peter sonrió, pues siempre la visita de Mark le animaba el día, pues tenía información que siempre le venía bien a Mark.

-Bueno ¿qué te trae por aquí Mark? – Pregunto Peter. -Un trabajo que está relacionado con tu campo-, miro divertido a Peter que se le veía con un brillito de ansia en su mirada.

-Me han contratado para localizar un libro robado hace unos días de una exposición, no habrás oído nada por ahí ¿verdad? –Mark espero unos segundos hasta que Peter se sentó en la silla que tenía detrás del mostrador. Mientras tanto Amy daba vueltas por el pequeño local mirando los libros de las estanterías.

-Hace un par de días oí a un cliente decir que un coleccionista privado había adquirido un ejemplar un tanto peculiar, que lo leyó en un foro de internet en el que los rumores y la información corre como el agua-.

Mark que empezaba a ver por dónde iban los derroteros,  intento indagar un poco más en el tema del cliente – ¿Ese cliente tuyo es asiduo?- Peter asintió- Pero no de los regulares, es decir que compra libros pero cada dos o tres meses, y hace unos días vino a su cita habitual.-

Mark empezaba a ver el asunto claro, ese tío era el típico informador que tenía Peter y hasta cierto punto era de confianza, pues Peter tenía una red extensa de informadores y por ello acudía mucho a él, pues todas las veces que obtuvo información de Peter le había llevado a encontrar cualquier cosa, pues esa red por más que había intentado Mark acceder a ella de manera externa a Peter nunca había logrado dar con ella, por lo que sospechaba que o Peter era el jefe y le temían mucho o Peter solo era otro mero eslabón.

Amy que llevaba en la mano tres libros todos de primeras ediciones publicados entre los años 1950 y 1959 se acercó al mostrador.

Interesantes libros que posees aquí – comento Amy interrumpiendo a los dos.- Me voy a llevar estos tres libros si no es molestia-. Peter asintió complacido pues eran ejemplares que le dejarían una buena tajada. Amy saco el dinero y pago los libros mientras observaba a Peter.

-¿Te puedo hacer una pregunta? – Peter asintió al instante lo que alegro a Amy.

-¿Quiénes pueden permitirse un libro de dos mil años de antigüedad?- Tanto a Mark como a Peter la pregunta les dejo anonadados pues era una pregunta directa y sin ambages, cosa que ninguno de los dos había hecho por el simple hecho de no revelar más información de la necesaria.

Pero aun así Peter tras recomponerse y dirigirle una mirada de precaución a Amy le pregunto - ¿dos mil años? Es decir ¿un libro de la edad media que fue escrito alrededor del año mil? – Amy asintió mientras Mark intento balbucear algo a lo que Amy rápidamente corto.

-Solo tres individuos pueden permitirse tal lujo y todos ellos están respaldados por sus grandes corporaciones. – Peter ya no dijo más, pues todo el mundo sabía que había siete grandes corporaciones que dominaban en las sombras y solo tres de ellas eran las más fuertes de todas.

-Mark, dale un presente a nuestro amigo Peter y vayámonos que tenemos trabajo- Mark asintió pero antes pregunto a Peter,- tienes eso que te pedí hace un par de meses – Peter que se había olvidado de ello asintió rápidamente y lo saco. Era un libro del año 2015 de  ciencia ficción de la época que relataba como una raza alienígena intento someter a toda la galaxia pero una alianza espacial lo impidió.

Mark pago el libro con un suplemento extra por la información, lo que supuso que ese día la caja de Peter tuviera un extra muy sustancioso que dejaría al resto del mes como simple calderilla.

Tras salir de la tienda y dirigirse de nuevo al apartamento de Mark este recrimino a Amy su acción.- Estás loca, porque has hecho eso, ahora todo el mundo sabrá que buscamos un libro de dos milenios de antigüedad.- Amy que andaba indiferente a la actitud de Mark ni siquiera se molestó en defenderse.

-Escúchame pánfilo, si la gente sabe que buscamos un libro de dos milenios de antigüedad pondrá sobre aviso al que lo tiene, y eso provocara que para que no metamos las narices donde no nos llamen nos den un aviso, y eso nos dará la ventaja de que tendrán que descubrirse y nuestra búsqueda será mucho más fácil y corta-.

Mark miro a Amy con un brillo en los ojos de asombro, mezclado con escepticismo y de ansiedad pues sabía que las corporaciones a las que se había referido Peter tenían a sus espaldas varios cientos de asesinatos que nunca habían sido relaciones con ellas de forma legal, pero todo el mundo sabía que habían sido ellos, pues eran los únicos que podían permitirse contratar asesinos a sueldo que hicieran un trabajo tan limpio.

-Bueno espero que tu boquita de seda no nos meta en un problema del que solo saldremos con un par de balas en el pecho- Amy sonrió pícaramente sabedora de que siempre ganaba contra Mark. – Bueno vayamos a descansar ha sido un día duro y quiero ver estos libros que he comprado.

viernes, 4 de julio de 2014

La puerta del ocaso IV



Los meses habían pasado desde que Saskian y Ramna sacarán del agujero a Kolios. Su estado había mejorado considerablemente y los tres vivían en aquella casa que quedaba a leguas del lugar habitado más cercano.

Kolios agradecido por ser libre, contó todos los experimentos que realizó para abrir la puerta del ocaso como él la había bautizado antes de ser capturado, deformado y metido en aquel agujero infernal.

Sus ojos que ya no sufrían a la luz, aún mantenían su pupila casi blanca, dándole un aspecto siniestro y de poca cordura que contrarrestaba con su voz fuerte y calmada de años de sabiduría y paciencia.

Las conversaciones que mantenían Ramna y Kolios sobre la magia, no es que desagradarán a Saskian pero si en ciertas ocasiones le aburrían, por lo que muchas de esas veces salía a cazar o simplemente a dar un paseo. Pero este no sería el caso esta vez, pues Kolios interrumpió su marcha para comentarles que debían hacer para poder cerrar la puerta del ocaso.
-Es simple, solo un mago con ciertas características puede cerrar la puerta, yo cumplía esas características, pero al deformar mi vínculo con cualquier fuente de magia, ahora mismo no queda ningún mago que comparta dicha características, ya que esas suelen ser heredadas.-

Ramna que hasta ese momento estaba muy emocionada por todo lo que había aprendido de Kolios no pudo más que protestar. – Pero Kolios, no tienes hijos, y nadie sabe nada de ti, es mas en el círculo decían que eras huérfano y que no tenías ningún familiar ni cercano ni lejano, eras como la mayoría de los que pertenecen a él. Así qué ¿me estás diciendo que aquellos que rompieron tu vínculo son los causantes de la destrucción de nuestro plano, por haber hecho lo que las leyes exigían?-
Kolio que comprendía la reacción de Ramna, se limitó a asentir pacientemente a la diarrea verbal que esta estaba soltando por su boca. Cuando por fin paro, Kolios se dispuso a discrepar de ciertos asuntos que Ramna había comentado.
-En cierto modo tienes razón Ramna, pero hay una cosa en la que estás equivocada, es cierto que soy huérfano, pues mis padres murieron y no los llegue a conocer, pero también es cierto que no siempre el círculo conoce todos los aspectos de sus miembros, porque algunos aspectos solo conciernen al propio miembro y si ese miembro no quiere contar esos aspectos, el circulo no puede obligarlo, siempre y cuando cumpla con las normas y eso mismo es lo que hacía yo, hasta que las incumplí.-

El cariz de la conversación iba tomando unos derroteros que a Saskian empezaban a interesarle, pues estaban estrechamente relacionados con él, aunque él en ese momento no supiera que se referían a él, su interés estaba más centrado en conocer más de cerca e íntimamente al mago que abrió la puerta que estaba asolando su aldea día sí y día también.

-Cuando el circulo contacto conmigo yo tenía un hermano mayor, era un par de años más mayor que yo, pero lo suficientemente mayor para trabajar y cuidarme. Cuando el circulo contacto estaba realmente feliz, era lo que ansiaba, y además podría quitarle el peso que yo suponía a mi hermano  y que este pudiera, después de dos años que estuve a su cuidado, hacer su vida. Y así se lo dije, él se alegró por que fuera elegido por aquella elite pero su tristeza también era palpable.

Tras pasar las pruebas, el círculo quiso saber de mi vida, a lo que solo les comente que era huérfano y que no tenía ningún familiar, porque sabía que si yo hacía algo podían usar a mi hermano como cebo para atraerme. Así que tras entrar en el círculo solo vi una vez más a mi hermano y fue hace veintiún años, justo un año antes de que abriera la puerta, para ver a su recién nacido hijo, y ver como estaba este.

Tras ver lo bien que le había ido a mi hermano y que había sabido progresar, me alegre y me dio la fe necesaria para seguir con mis experimentos y también progresar, pero no todo sale siempre como uno quiere y un año después ya sabéis lo que paso-.

La sala se quedó en silencio, Ramna esperanzada y admirada por aquel anciano, él cual les había revelado lo más íntimo de su vida, y por otro lado porque ahora no podía culparlo por querer parecerse a su hermano y progresar. Sin embargo Saskian había empezado a atar cabos, y ahora el parecido de Kolios, con un poco más de carne en su cuerpo por la buena comida y su piel un tanto más morena, le recordaba muchos aspectos de sí mismo y de su padre.

Intimidado por que no estuviera solo en el mundo como había pensado desde la muerte de sus padres, no se atrevía a hacer la pregunta, cosa que Kolios respondió sin querer, al mirarlo – Saskian, curioso nombre tienes, no es que sea un nombre raro pero es el mismo nombre al que mi hermano hacía referencia cuando me hablaba de nuestro padre.-

Saskian que había confirmado su esperanza más recóndita no pudo quedarse quieto en un sitio, así que empezó a moverse de aquí para allá a lo largo de la habitación murmurando algo que no tenía sentido para los otros dos. Pero de repente se paró y los miro. - Has dicho que no queda ningún mago con las características necesarias para poder cerrar la puerta, pero no has dicho nada de que cualquier otro que no sea mago pueda cerrarla ¿verdad?-

Kolios rápidamente se dio cuenta de que trataba de decir Saskian y cierto temor se oprimió sobre su pecho. –Cierto es, pero para que esa puerta sea cerrada por alguien que no sea mago debe haber un sacrificio que creo que nadie esté dispuesto a pensar. Pero ¿porque te interesa tal hecho?

-Porque mi abuelo se llamaba Saskian y mi padre se llamaba Shalio, y porque según tu historia, ahora mismo soy el único que puede cerrar esa puerta, y si eso es lo que tengo que hacer, no me importara sacrificarme para que donde nací, y donde mis padres vivieron sea salvado.- Un pequeño chillido salió de los labios de Ramna por la sorpresa, pero aun así no rompió la tensión que en esos momento se había establecido entre ambos hombres.

-Así que Shalio está muerto, ¿cómo fue? – Saskian no respondió no quería provocar que su tío sufriera pero su silencio fue respuesta suficiente para el anciano. –Comprendo…- Meditabundo Kolios, dejo caer la cabeza ante la noticia de que ahora solo tenía a Saskian y que pronto lo perdería, ya que como había dicho solo los de su sangre podrían cerrar la puerta.
¿Estás seguro de esto Saskian? – El joven asintió seguro de sí mismo. – Esta bien, pongámonos en marcha tenemos mucho que hacer.

Mientras tanto en todo el continente la noticia de que él que había abierto la puerta del ocaso se había fugado,  las patrullas de todas las provincias se ponían manos a la obra. Estas patrullas no obtuvieron ningún resultado ya que todos sabían que si había escapado sería imposible dar con él, y las descripciones que poseían eran muy difusas y cualquiera con edad muy avanzada podría entrar en el perfil por lo que las patrullas, guardias de ciudad, y milicianos hacían poco o nada por intentar dar con el fugado.

En Kantaria el rey se puso manos a la obra para que su red de informadores diera con el paradero de los tres, ya que  solo obtenía meros informes de que habían pasado por aquel lugar o por aquel otro, debido a que sus depósitos de recursos habían sido tomados pero cuando llegaban sus espías, los tres sujetos hacía días que se habían ido, así que el rey por un lado satisfecho de la rapidez y velocidad a la que se movían y por otro lado preocupado ya que su hija y posiblemente la salvación del mundo eran demasiado escurridizos.

Pero el rey no se preocupaba por su hija, sabía que estaría segura y por ello se centraba más en su heredero, que pronto cumpliría la mayoría de edad por ende seria proclamado heredero, así que sus sentidos se centraron en ese hecho casi al cien por cien, pero no podía evitar mirar en la otra dirección.

Y en el camino tres figuras se acercaban raudas hasta la puerta del ocaso, allí sin ninguna defensa por ninguno de los miembros de los dos planos hacían guardia ya que el poder de esta puerta hacia que tanto unos como otros fueran lanzados en cualquier dirección.

Saskian que había aprendido de memoria el hechizo que su tío lanzo para abrir la puerta y el que la cerraría, se adelantó a ellos. Sabía que tenía que hacerlo y que una vez hecho su mundo quedaría libre de la influencia de los demonios.

Así que con voz alta y clara empezó a recitar el conjuro. Pero Ramna que había estado a su lado durante todo este tiempo no podía permitir que hiciera lo que iba a hacer el solo, así que cuando casi estaba a punto de finalizarlo espoleo a su montura y se colocó al lado de él cuándo este pronuncio la última silaba.

Como había predicho su tío, aquellos que no eran magos e intentaban cerrar la puerta tendrían que sacrificarse, pues la fuente arcana tenía un poder que desbordaría a aquellos que no hubieran entrenado con ella desde pequeños, pero aun así al ver a Ramna cerca de su sobrino le dio cierta esperanza, pues ella podría servir de catalizador, pero esas esperanzas se desvanecieron en lo que tardo en pestañear y ver que el lugar donde la hace segundos estaba la puerta estaba vacío y las dos figuras habían desaparecido.

Por lo que Kolios que lloro la pérdida de su última conexión con su herencia y partió a Kantaria para explicar al rey los hechos y así cumplir la promesa que le hizo a Ramna.

miércoles, 2 de julio de 2014

El artefacto I



La fe es algo en lo que creer, pero que no se ve, entonces ¿Por qué creen en lo que no se ve? Algunos dirán que la fe es la esperanza que proporciona la seguridad de que algo o alguien nos observa y nos vigila para ir por el buen camino, pero que es invisible.
Otros creen que lo que no se puede ver es en lo que no se puede creer y por eso necesita tener algo tangible a lo que aferrarse.

Y para finalizar están los que no creen pero dejan creer, es decir se mantienen en una neutralidad cuyo filo varía según los intereses de ellos. Esto último es lo que representa Mark, un vividor que lo único que le interesa es su propio mundo.

Eran las doce de la mañana, el sol hacía ya unas seis horas que había salido, pero Mark aún estaba en la cama. La habitación estaba medio a oscuras ya que los débiles rayos de luz que se filtraban por los huecos de la persiana impedían que las sombras se adueñaran del lugar. De repente sonó el timbre causando un estrépito en toda la casa que en ese momento estaba gobernada por el silencio, y el leve sonido de un reloj de pared.

El ruido del timbre hizo que Mark se despertara y blasfemara a quien estuviera ese momento en la puerta. Se levanto y se puso unos pantalones cortos y una camisa usada, salio de la habitación aún adormilado y se dirigió por el pasillo hacia la puerta atravesando el salón hasta llegar a la puerta de la calle.

Una vez en el umbral de  la puerta descorrió la cadena de cerrojo y abrió la puerta. En el otro lado se encontró con un hombre que rondaba el medio siglo de vida, con pelo castaño adornado con canas, expresión bonachona, ojos color castaño, recién afeitado, vestía una gabardina marrón que dejaba ver una americana, camisa blanca y corbata roja. Este era todo lo contrario a Mark, que tenia el aspecto de una persona al inicio de la treintena, media melena que le llegaba a los hombros de un color castaño tirando a rojizo, despeinado y complexión fuerte ya que iba al gimnasio tres veces a la semana, siempre que podía.

El recién llegado, saludo a Mark con un buen día, ya que se imaginaba por las pintas que tenía que se acababa de levantar. Mark por su parte fue directo, una de las cualidades que siempre le metía en problemas.

-¿Que desea? Si es para algo de alguna cosa religiosa, vender algo, o publicidad pierde el tiempo conmigo-. Después de esto empezó a cerrar la puerta pero el hombre que estaba al otro lado lo paro.-No, he venido a proponerle un trabajo-.

-Que tipo de trabajo,- pregunto Mark. -Es un trabajo que solo unos pocos pueden hacer, y por eso me han recomendado que viniera a usted para encomendárselo-. El interés de Mark se empezaba a hacer patente.-Bien pero de que se trata-, insistió Mark.

El hombre hizo un gesto para que le dejara pasar, ya que no estaban en el lugar adecuado para hablar del tema. Mark se hizo a un lado e invito a pasar al sujeto. Le acompaño hasta el salón y le invito a algo. -Desea un café, te, whisky….- –Un café gracias-.

Salió del salón por una de las dos puertas laterales y a los pocos minutos se podía oler el aroma del café que salía por donde había entrado Mark e inundaba toda la sala. Poco después salió Mark con una bandeja en la que había dos tazas de café, un azucarero y dos cucharillas. Le ofreció una de las tazas al invitado, y le pregunto por las cucharillas de azúcar, -dos cucharillas-, respondió el hombre.  Después de esto empezaron a hablar sobre el trabajo.

-Bien señor…. –se paró para dar tiempo al hombre a contestar -Iván-, contesto el hombre, -Iván Raskutt-.

-Suena a ruso-, comento Mark. -Si es ruso-. -Bueno da lo mismo de donde sea señor Raskutt desde hace mucho todos somos ciudadanos del gobierno mundial. ¿Qué es lo que me propone?- Mark e Iván intercambiaban miradas y sorbos de café -Bueno empecemos por el principio, le parece señor Fulder-. Mark asintió y le indico que empezara.

-Hace medio milenio se fundó una organización cuyo objetivo fue recoger todos los ejemplares de libros que se escribieran en cada época, país y continente. Podrá decir que es un tanto raro que se cree una organización para la recolección de libros, pero no es tan raro hoy en día que las bibliotecas privadas empiezan a mirarnos con malos ojos porque nuestros libros no los guardamos para nosotros solos sino que los exponemos en bibliotecas para que el acceso sea universal ya que los libros son cultura y que mejor forma de enseñar a nuestros niños el pasado que con libros del pasado-

Mientras tanto, Mark seguía atento a la historia y seguía dándole sorbos a su taza de café.

-Por esto, nos hemos creado algún que otro enemigo y no unos cualesquiera sino los llamados caza libros, personas que trabajan para coleccionistas privados y  avaros que solo quieren obtener nuestros libros y así poder vendérselos a los coleccionistas privados. Por eso mismo, hace solo una semana se informo de que nuestro libro mas antiguo que consta dos milenios fue sustraído de una de nuestras exposiciones-.

-Así que ya se imaginara cual es el trabajo para el que le precisamos ¿no?-. Mark asintió con la cabeza y dijo, -¿Tengo que encontrar el libro y devolvérselo a ustedes no?-. Iván asintió y concierto sarcasmo contesto. -Veo que es más perspicaz de lo que me habían contado-.

La afirmación airó un poco a Mark.-Bueno no siempre es bueno guiarse por las habladurías de los demás-. La respuesta hizo sonrojarse a Iván pues le había dado con su propia medicina -Bien entonces que ¿acepta el trabajo o no?-.

Mark se tomó unos segundos antes de contestar -Me lo tendré que pensar, porque recuperar un libro no es lo mismo que recuperar un objeto, o humano perdido, que es a lo que me he estado dedicando últimamente-.

Iván asintió.-Pues le doy solo dos días para responderme, solo decir que aceptaremos todas las condiciones que nos proponga-. Iván se bebió el café que le quedaba en la taza, le dejo una tarjeta con el numero de teléfono, y el hotel donde se alojaba. -Recuerde dos días, si la respuesta es afirmativa llame a este numero y después vaya a este hotel, estaré hasta las seis de la tarde del día veinticuatro, en caso de no aparecer, partiré a ofrecer el trabajo a otro-.
Iván se levantó seguido por Mark que le acompaño a la salida, se despidieron y Mark de nuevo se quedo solo en su apartamento, pensando en la nueva oferta de trabajo.


Al día siguiente Mark, se levanto temprano, cosa muy rara en él ya que su trabajo anterior le había dado una buena cantidad de dinero y le permitía vivir cómodamente durante una temporada. Pero esta vez era distinto, ya que se puso en contacto con Iván para aceptar el trabajo, pero primero ponerle las condiciones que siempre ponía a cada cliente para el que trabajaba.

Para ello, primero llamo a su anterior compañera Amy con la cual a parte de una relación profesional tenían una relación amor-odio que más de un quebradero de cabeza le producía, para saber si estaba libre.

Tras hablar con ella con la consiguiente bronca, y posterior reconciliación a regañadientes, quedo con ella en la plaza que había cerca del hotel continental que es donde se alojaba Iván.

A las doce y media de la mañana ambos se encontraron en la plaza. Amy era una mujer de estatura media, esbelta, morena, piel rosácea, vestía una blusa de color negro conjunta con una falda de color blanco y unos zapatos con ambos colores. Además llevaba unas gafas al estilo de una secretaria de los años cincuenta pues taba de moda ese tipo de gafas en aquella época y el pelo lo llevaba recogido en una coleta. Era la viva imagen de una ejecutiva que junto a Mark destacaba mucho, ya que este llevaba vaqueros, zapatillas de deporte, una camiseta de color granate y por encima una cazadora de cuero. Se saludaron y comenzaron a charlar.

-¿Que tal?-. Pregunto Amy. -Pues ahí andamos-, contesto mientras hacia un gesto con los hombros en señal de igualdad. -Bueno hablemos del trabajo que me has mencionado por teléfono, y así me dices de que se trata de una vez. -Pues consiste en recuperar un libro de dos milenios de antigüedad que había sido robado de una exposición.

Amy le miro interesada pues un libro de dos milenios suponía un buena suma, pues sería un libro de la edad media pues dos milenios suponía que estaría escrito alrededor del año mil después de cristo según el calendario antes de la reunificación del mundo y el año menos dos mil antes de la reunificación del mundo.

-Tarea complicada, porque ya sabes que los objetos antiguos son los que primero se venden en el mercado negro, y no solo eso, sino que una banda avara de coleccionistas estarán en disputa por él haciendo que la cosa se complique.- Mark asintió.- Eso no lo había previsto, por lo que mis planes tienen un ligero cambio de rumbo, ya que vamos a tener una competencia dura. Pero a lo mejor podremos arreglar ese asunto, ya que conozco a varios que pueden ayudar de una forma y otra-.

Amy que sabía de los tejemanejes de Mark no protesto -Y el cliente, ¿es otro millonario excéntrico?-. Mark miro a Amy de forma divertida -No que va, es un hombre que puede pasar por un contable, un banquero, o un vendedor, esa es la primera impresión que me dio pero trabaja en una especie de compañía de bibliotecarios que han ido reuniendo libros de todos los lados del mundo durante medio milenio-.
-Pues vaya mierda de seguridad que tienen estos bibliotecarios-. Estas reacciones contrastaban con la imagen que daba la mujer, y siempre se lo había dicho Mark, que controlara esa faceta tuya. -Ya pero que se le va a hacer, por eso nos contratan querida, porque la gente es descuidad y pierde las cosas-.

Amy recompuso su vocabulario de nuevo- En eso llevas toda la razón. Bueno ¿a que hora has quedado con el cliente?- Pregunto Amy, que parecía ya impacientarse con tanta charla. -Dentro de veinte minutos-, contesto Mark. –Estará en la habitación 205. Así que cuando quieras vamos.-

A los cinco minutos de un silencio incomodo, Amy ya estaba los suficientemente incomoda como para ir hacia el hotel, y así ambos uno detrás del otro cruzaron la calle y se introdujeron en el hotel continental, donde pronto averiguarían que es lo que les deparaba ese nuevo trabajo que iban a emprender.