miércoles, 13 de marzo de 2013

Las Runas I



Aquellas runas indicaban que había llegado a su destino, aquel que el profeta le había indicado, aquel destino que lo llevaría a la inmundicia o la gloria. Pero antes tenía que ser apto para tal encargo, y por ello debía ver cuál de las cinco runas era la correcta, porque si no la muerte lo recogería ese mismo día y lo llevaría al inframundo donde vagaría por toda la eternidad a las órdenes de los señores del averno.

Y ahora como era –se rascaba el mentón mientras examinaba las runas que había inscritas en la pared- Sé que tenía que pulsar una pero, maldita sea porque no atendí en su momento.

Las runas eran todas muy parecidas, todas tenían las mimas líneas, pero solo había un trazo en cada una que la diferenciaba de las demás.

Bueno piensa con lógica, el maestro me dijo que había cuatro mortales y una que me dejaría pasar a través de la barrera mágica. Maldita suerte la mía porque no atendería en vez de estar fantaseando con la aprendiza de las primeras filas. -Una especie de lamento salió de su boca-.

No sabía cuál pulsar todas las runas le parecían iguales, y sobre todo era incapaz de saber cuál era el significado. Aun así no podía demorarse mucho más, las runas solo sería visible durante el crepúsculo coincidiendo con una inclinación de los últimos rayos solares que solo se daba una vez cada cinco días.

Entonces decido ante tal mala fortuna, comprendiendo que ya da igual, porque si no lo mataba la barrera lo haría su maestro, pulso una de las runas al azar. Un ruido como a roca moviéndose empezó a sonar, y Galadrais cerró los ojos y se cubrió la cara.

<<Al menos ya que muero que no me dejen desfigurado>> Pasaron varios minutos sin que pasara, ni que le pasara nada, así que abrió los ojos y vio como la pared donde estaban las runas dibujadas había desaparecido.

Galadrais salto eufórico, y alzando el puño al aire dijo –chúpate esa maestro Promos- Pero en ese mismo momento una pequeña piedra le cayó en la cabeza. –Lo siento perdóneme- y frotándose donde le había caído la piedra avanzo por el sendero que se había abierto.

Avanzo en la penumbra, solo iluminado por un pequeño globo de luz que había conjurado y era uno de los primeros conjuros que todo mago aprendía siendo un crio. Le daba la luz suficiente para observar que las paredes estaban llenas de dibujos y runas que contaban una historia ya olvidada.

Tras andar unos cinco minutos, llego a una sala poco iluminada y que era la desembocadura del camino que había cogido. Miro con el globo de luz a su alrededor y para su sorpresa pudo distinguir una palabra en rúnico que conocía Valo. 

La pronuncio con la cadencia adecuada y la sala se ilumino entera dejando ver las columnas y suelos marmóreos.

Galadrais se quedó pasmado ante tal visión, donde se encontraba era donde os primeros hombres se asentaron. Siguió andando hasta la siguiente cámara, ya que como le había dicho Pomos la sala que buscaba estaba al final del complejo.

Tanto los minutos como las salas pasaban de uno en uno y todas las salas se iluminaban al entrar en ellas y se oscurecían al salir de ellas. 

Esto sí que es ahorrar energía- sonrío divertidamente Galadrais mientras seguía avanzando-.

Pero por fin llego a la sala que buscaba. Tras poner el primer pie este se tornó de un color verdoso pasando por todo el espectro de colores conocidos hasta que los ojos de Galadrais quedaran adecuados a la sala.

Miro en todos lados y como en las anteriores había tapices hilados que contaban historias antiguas, pero en una de las paredes, y más concretamente en enfrente suyo había algo muy distinto.

Una escultura de una bella dama estaba esculpida en la pared y atada con cadenas  en las muñecas. La única parte de colar de la imagen eran las cadenas de color negro azabache que le sostenían las muñecas, todo lo demás era de color gris.

Galadrias se acercó con cautela a la imagen, atravesando la sala llena de poyetes de piedra a ambos lados.

<<Parece que esto era aún templo religioso, no sé porque Promos me envía aquí, si la magia y la religión siempre se han llevado como perros y gatos>> -Pero de repente lo comprendió todo-.

<<Claro el muy cerdo queria librarse de mí, y ahora un demonio del tercer averno me llevara con él y me violara y me hará su esclavo sexual>> -Trago saliva ante tal mala perspectiva y continuo andando hasta que se colocó a una distancia prudencial con la escultura-.

Miro con detenimiento la escultura y vio que había un agujero en una de las cadenas, así que se acercó y lo examino más detenidamente. Tras hacerlo comprendió que esas cadenas al igual que todo el complejo estaban llenas de runas que para él solo tenían significado una de cada diez, así que solo pudo especular que podrían ser aquellas runas.

De todas las runas que había leído solo supo descifrar seis:

Elämän que era lo mismo vida, kuolema que significaba muerte,  valittu que venía a ser elegido, tauko que era romper, Ei mikään hyvä juttu significaba mal, como anteriormente también reconoció Valo.

Siguió contemplando la escultura dando se cuenta de que algo había cambiado en ella, no sabía que era en ese momento pero la escultura se había movido unos centímetros hacia delante.

No le dio mucha más importancia, lo único que importaba era que tenía que hacer porque no tenía ni idea, y Promos no le había dicho nada al respecto. Tras pasar un largo rato sin descubrir ni hacer nada, dio por terminada la visita. Así que se dio la vuelta y desando lo andado para salir del complejo.

Al llegar a la puerta un ruido lo hizo que se girase y viera lo que pasaba,  sus ojos se abrieron como platos y su mente bullo a un ritmo frenético, tan frenético que se desmayó de la impresión y se golpeó en la cabeza con el suelo dejándolo inconsciente durante un rato.

Tras varias horas inconscientes recobro el conocimiento con un fuerte dolor en el parte posterior del cráneo. Se echó la mano a la zona para ver si tenía sangre y al comprobar que no la tenía se froto la zona para aliviar un poco el dolo. Tras disminuir el dolor se levantó y se sujetó a uno de los poyetes para no caerse, miro en todos lados y vio que en la pared que antes había una escultura ahora estaba lisa.

Eso le hizo volver rápidamente a la realidad en la que se encontraba. Miro en derredor y todo estaba bien, así que sin más dilación salió de la sala corriendo y rezando para que ningún demonio apareciera o más concretamente no se encontrara con la escultura de la pared.

Por fin llego a la salida, más rápido de lo que había imaginado, y tras salir por la puerta, los ojos de Galadrias volvieron a abrirse su mente volvió a bullir frenéticamente y de nuevo la oscuridad volvió a apoderarse dejándolo allí a la intemperie y solo con un único pensamiento que comprendió.

<<Maldito Promos, mi alma te atormentara>>

sábado, 9 de marzo de 2013

Los hijos del sol



Las puertas y ventanas de las casa se cerraban raudamente al paso de los cuatro seres vestidos con ropas negro carmesí.

Todos tenían miedo a esa organización, una organización que existía desde el comienzo del mundo y que aún perdura en las sombras.

Pero no siempre fue así, antes era una organización oficial, a la que todo joven quería pertenecer, ya que representaban los valores absolutos de la sociedad.

Pero los siglos y los avances tecnológicos la fueron relegando a un segundo plano  y tras el incidente acaecido en los albores de la exploración planetaria, al negarse en rotundo a que esta se produjera porque sabían o intuían lo que se encontrarían más allá de las estrellas, y que eso que encontrarían no podía ser de confianza ya que al contrario que los dirigentes de aquel momento no pensaban que fueran tan amigables.

Por ello los dirigentes de la humanidad hicieron que fuera expulsada de todos las regiones y castigada con la disolución.

Aun así permanecieron unidos y con sus ideales fuertemente arraigados. Fueron tachados de radicales, antigubernamentales, conspiradores y retrógrados, los  hijos del sol, se habían convertido en  una secta y organización terrorista,  a ojos de unos, cuyo propósito era destruir el actual eje jerárquico y estabilidad que proporcionaba el gobierno.

Pero más allá de las posibles conjeturas y dictámenes ofrecidos por la sociedad y sus dirigentes los hijos del sol era más que una simple organización terrorista, estaba presente en todos los aspectos de la sociedad de forma clandestina, vigilante y en guardia ante la más mínima evidencia de ataque contra su planeta.

Antaño fueron los defensores universales de la tierra, ahora son la resistencia a las razas invasoras.
Pero aun así aun esperaban pacientes. Los primeros encuentros parecieron rebatir sus razonamientos de existencia. Aunque no se daban por satisfechos y seguían alerta.

Años más adelante las acciones de los banaotarias, una raza alienígena de composición silícea con fragmentos selenios, les dio la razón tras el ataque indiscrimidado que llevaron a cabo esclavizando a la raza humana y haciéndose con el planeta.

En ese momento los hijos del sol, que estaban preparados para ese hecho se convirtieron en la resistencia contra los invasores.

La organización estaba formada por diversidad de personas, militares, científicos, eruditos, gente de a pie, pero todos tenían algo en común, y era su odio ante los invasores por haber engañado y degradado a la esclavitud a sus amigos y seres queridos. 

La lucha empezó desde el primer momento, los hijos se movían de un lado para otro asestando pequeños golpes a los invasores, pero no era suficiente.

Atacaban y se replegaban, obtenían mejoras armamentísticas y los científicos las adaptaban y estudiaban para usarlas en contra de los invasores.

Pero los esfuerzos eran enormes para los escasos resultados. Los hijos del sol, no eran suficientemente grandes para poder hacer frente a los invasores.

Por ello tuvieron que desistir por una temporada en sus ataques a los invasores. Sus funciones eran simples en ese periodo de tiempo, reagrupamiento, salvamento y recaudación.
Cuando localizaban un campo de concentración humano, liberaban a los humanos y los llevaban a sus posiciones estratégicas bajo las cordilleras, donde los invasores no miraban, y allí día a día, mes a mes, año a año la raza humana empezaba a recuperarse.

Los hombres que eran capaces de luchar y no tenían una inteligencia superior a la media eran asignados a los distintos batallones para realizar las labores de rescate. Los que demostraban inteligencia superior eran asignados al estudio y mejora de las armas, estrategias a tomar, inventos, formas de subsistir, etc.

De esta forma los hijos del sol volvieron a lo que antaño fueron la organización respetable y a la que todo el mundo quería pertenecer, ya que era la única que ayudaba contra la invasión y quería la libertad humana.

Así la humanidad empezó de nuevo a ser lo suficientemente fuerte para poder expulsar a los invasores.

Lo primero que los hijos del sol tras años de fortalecimiento, fue crear sedes en todas las zonas no habitadas por los invasores. Estas sedes eran conectadas mediante técnicas primitivas de comunicación, código morse, correo, o incluso con códigos creados por los estrategas para que las comunicaciones por radio no fuera descifradas por las sofisticados algoritmos de los  banaotarias.

Así en pocos meses la raza humana bajo el liderazgo de los hijos del sol empezaron su reconquista, armados, comunicados, y con un espíritu y orgullo que los banaotarias no habían visto en todos sus años de conquistas.

El primer golpe fue severo y la raza humana consiguió recuperar las islas cerca del continente Americano. Desde ese mismo momento las islas fueron la sede central de los hijos del sol,  aquel seria la punta de la lanza que los humanos utilizarían para expulsar a los invasores. 

miércoles, 6 de marzo de 2013

En el interior de la roca



La nieve caía como si no tuviera ningún obstáculo dejándolo todo blanco a su paso. Las cuatro figuras osadas que se resistían a tal nevada iban encogidas y ocultando cada centímetro de su piel con las gruesas capas de piel.

Pero aun así no lo conseguían ya que las partes de la cara que se veían esporádicamente cada vez que el viento arremetía contra ellos, dejaban a la vista las señales blancas en aquellas zonas que habían sido tocadas por aquella mano blanca y gélida que caía de aquel manto gris y plomizo que era el cielo invernal. 

Pero ellos no desistían y daban un paso tras otro, sabían que si se detenían serian pronto cadáveres congelados en aquel paraje extraño y desolado.

El tiempo pasaba y la tormenta no amainaba. Los cuatro seguían con su penosa marcha dirección norte, ya no pensaban en seguir adelante, solo pensaban en buscar un refugio que les ayudara a soportar la tormenta y les resguardara, aunque fuera mínimamente del frio.

Pronto empezaría a anochecer, la caminata había sido larga y agotadora, pero parecía que la suerte les sonreía y los dioses les eran favorables.

Los cuatro barbaros encontraron una cueva cerca de una pequeña estribación montañosa que era el comienzo de una cordillera aún más grande que se esparcía en dirección norte y que a su vez hacía de frontera natural con las tierras de las vastas praderas donde las tribus de barbaros nómadas vivían.

Los cuatro se adentraron en la cueva, sin quitarse las pieles porque aunque estaban resguardados del aire cortante aun sentían el frio hasta los huesos.

Necesitamos encender una hoguera como sea, sino no pasaremos de esta noche –La potente voz del bárbaro sonó a lo largo de la cueva-.

Pues no sé cómo lo encenderemos, no hay leña, y ahí fuera esta todo lleno de nieve, lo único que nos queda es adentrarnos más en esta cueva y rezar a Tronos para que nos ayude.

Todos los barbaros al oír el nombre de su dios, se hincharon de orgullo cual globos de aire, y con las energías renovadas por la mención de su dios, los cuatro bárbaro se adentraron en los corredores de la cueva.

La cueva era más larga y profunda de lo que se cabía esperar desde fuera, los recovecos a izquierda y derecha eran interminables, y gracias a una cinta de tele embadurnada de aceite podían ver mínimamente lo que les rodeaba. Los barbaros solo bajan, ya que la cuerva aunque hacia giros tanto a derecha e izquierda, solo descendía.

Esto tiene que ser obra de los enanos, solo a ellos les gusta meterse tan dentro de la piedra –El comentario no tuvo respuesta, salvo el eco de las palabras que se acaban de pronunciar-.

Tras varios giros a derecha y otros tantos a izquierda, los cuatro hombretones,  se hallaron en una sala, que triplicaba la altura de estos, llena de columnas a los lados.

Lo veis, lo que os dije, esta cueva es de los enanos –Mientras seguían con la charla uno de los cuatro se acercó a una de las columnas y cogió una de las antorcha envejecidas que había en ellas, se acercó a su compañero e intento prenderla con el poco fuego que quedaba en la tira de tela aceitosa-.

La antorcha prendió fácilmente y la luz de esta ilumino la magnífica sala, los cuatro barbaros miraron en rededor y prendieron más antorchas para que la luz fuera mucho mayor y pudieran ver que es lo que les depararía aquella visita.

Tras unos minutos la sala estaba completamente iluminada, y en ella se podían distinguir huesos tanto de enano como de orcos, además las paredes y las columnas poseían un color rojo desgastado de la sangre.

Parece ser que aquí hubo una batalla infernal, y por lo que veo los enanos, fueron los que ganaron –comento uno de los cuatro-¿Y cómo estas tan seguro? 

Mira el suelo, dime cuantos cráneos ves redondeados y cuantos alargados-Respondió un tercero- Es más si nos centramos en las leyendas de cuando los enanos existían, se decía que para acabar con un enano hacían falta diez orcos o tres humanos, así que a mí me da que los orcos tenían una proporción de once a uno o ganaron los enanos.

La explicación se dio por buena en el grupo, pero algo no cuadraba, allí había muchos huesos, y si hubieran ganado los enanos los hubieran limpiado, así que el único que no hablo y que era más enjuto que los otros tres iba más precavido ante tal hecho.

Bueno seguimos avanzando, a lo mejor nos encontramos la salida a la otra parte de la cordillera por estos túneles –Los otros tres asintieron, y empezaron a moverse, pero algo los detuvo al instante, una sombra, o eso había creído ver el más pequeño del grupo-.

Los cuatro se pusieron en tensión y alerta, allí pasaba algo, y sabían que lo que fuera era hostil o eso pensaban, porque no se esperaban lo que les iba a deparar la suerte y mucho menos Tronos.

Cogieron sus armas, espadas, y escudos y empezaron a ponerse a la defensiva, en formación de círculo, lo que fuera que allí había no los pillaría desprotegidos. Las antorchas fueron apagándose una por una hasta solo dejar tres encendidas, las justas para que los barbaros pudieran ser vistos y pudieran ver lo justo en un círculo de 50 metros de diámetro.

Las zonas oscuras empezaron a llenarse de ojos rojos. –Tener cuidado son murciélagos, así que tener listos escudos- Pero ni mucho menos, aquellos ojos rojos no eran tan pequeños como para que fueran de esas criaturas, y además estaban demasiado separados y eran demasiado redondos para que fueran murciélagos.

Los barbaros empezaron a tensionar los músculos, el sudor frio que les recorría era señal de que pronto entablarían batalla, y eso les excitaba a mas no poder, pero algo en aquellos seres les dejo confusos.

¿Por qué no atacaban? ¿A que esperaba? Eran muchos, y les sería fácil acabar con cuatro barbaros.
Las respuestas pronto fueron respondidas, en el círculo de luz apareció un pequeño ser, con una barba que le llegaba hasta los pies, pobladas cejas que le tapaban la mitad de la frente, larga melena grisácea al igual que la barba y las cejas, y todo embutido en malla y cuero, con una maza de mano en una mano y la otra en la otra.

Su rostro curtido a más no poder, daba la impresión de enojo y furia, pero sus ojos mostraban otra cosa.

Los cuatro barbaros se quedaron con la boca abierta al ver al menudo ser, bajaron las armas y los escudos.

Saludos viajerros, es un placerr tenerr visita. –El tono y acento marcado del enano retumbaron en toda la sala-.

Vamos no os quedéis ahí pasmados, sois nuestros invitados, celebremos una fiesta, hace mucho que nadie nos visita.

Los cuatro bárbaros y el grupo de enanos se adentraron más en los angostas estancias de estos, dejándolos perplejos y asombrados ante tal belleza. Pero no se podían quedar tanto como quisieran.
La fiesta duro solo tres días y tres noches dejando a los enanos, decepcionados y apenados, porque lo normal era que duraran una semana con sus días y sus noches. Pero los barbaron tenían que partir pero no sin antes jurar por su dios que no revelarían la existencia de los pequeños seres barbudos.

Fueron acompañados por cuatro enanos a lo largo de los túneles hasta que salieron al otro lado de las montañas justo al inicio de las praderas. Los enanos se despidieron no sin antes recordarles su juramento.

Los barbaros llegaron a donde se encontraba su pueblo, y contaron la travesía por las cuevas y alguna mentira sobre como los desprendimientos casi los dejan encerrados en ella, pero no mencionaron la existencia de los enanos.

Por lo tanto los enanos seguirían siendo una leyenda que solo los historiadores y las razas longevas habían visto la leyenda en persona, y estos pequeños seres barbudos seguirían adentrados en la piedra haciendo lo que mejor sabían hacer:

Beber cerveza y picar la piedra.

viernes, 1 de marzo de 2013

Lo desconocido I



La nave estaba en silencio, toda la tripulación salvo los que estaban de guardia dormían en sus camarotes. El espacio daba esa tranquilidad en las noches, o en las horas de descanso ya que las noches en aquella zona no se distinguían de los días, siempre se veía lo mismo y todo tenia la misma luz en aquel oscuro abismo, el cual solo se iluminaba cuando llegaban a un sector con una estrella brillante.

Pero la tranquilidad del descanso se vio perturbado por el sonido de la alarma. Toda la nave se puso en marcha, los jefes de escuadra instaban a los suyos a salir de los catres y tomar posiciones en sus respectivas zonas.

La sala de maquinas empezó a bullir con el correr de los operarios para tener todo en marcha por si fuera necesario usar las armas de plasma y tener la energía suficiente para ello. Al igual estaban los hangares de los cazas, donde pilotos, ayudantes, mecánicos y operarios del hangar se preparaban para las órdenes del comandante de la nave.

En la sala de mando donde estaba toda la tripulación encargada de el manejo de los sistemas de navegación y el sillón del comandante de la nave y su segundo, estaba en pleno apogeo, los navegantes disponiendo las rutas de escape, los observadores, rastreando todos los radares en busca de posibles contactos a parte del alertado, pero todos se pararon cuando en la sala entro el comandante, u hombre entrado en la última fase de la mediana edad, las canas se podían divisar en sus claro cabello rubio, y su cara mostraba una piel libre de vello y tersa.

Todos en el puente de mano se levantaron de su asiento y de forma marcial saludaron al comandante tras la orden “comandante en el puente” pertinente del segundo a bordo.

Señor Spark, informe de la situación – Spark que era el jefe de observadores se levanto y empezó a exponer los hechos-.

Señor el radar ha mostrado un contacto a estribor, en una nebulosa de gases nobles formada por la destrucción de 34780 o más comúnmente conocido como Pegaso 3. El radar informa de que hay una nave sin identificar en estado de mantenimiento básico.

El comandante asintió a los informes del señor Spark, por lo que se puso en contacto con su tripulación por megafonía.

Damas y caballeros de la nave Mitos, el puente ha detectado una nave sin identificar, así que estar preparados para cualquier cosa, y tener listo todo para cualquier situación posible que se pueda dar en nuestra aproximación.

Tras eso corto la retransmisión y dio la orden. –Morgun acércanos a 45 clics de la nebulosa para poder ver la nave desde aquí, y valorar la situación de forma visual.

La nave avanzo y en cuestión de un par, quizás tres minutos se estableció a cuarenta y cinco clics de distancia de la nave estacionada cerca de la nebulosa.

Señor no hay señales de vida en el escaneo preliminar, pero si detecta energía, la suficiente para mantener bajo mínimos los principales elementos de esta. –Informo Spark-.

Es más señor, su estructura y componentes son… -Spark se calló porque no daba crédito a lo que veía en los escáneres.-

¿Qué pasa Spark? Porque no terminas el informe de una vez –Rob el segundo al mando incito al teniente Spark a que terminara el informe-

Son de hace 4 siglos señor, estos elementos no se habían visto desde hace mucho tiempo.

La información pillo desprevenidos a todos los ocupantes del puente – Como puede ser eso posible Spark, solo se ven ese tipo de piezas en civilizaciones que dan su primer viaje espacial tripulado y a larga distancia, y de eso hace un milenio que no se conoce ninguna civilización que haya avanzado, mas ninguna civilización cercana a esta nebulosa ha aparecido y ha obtenido tal nivel tecnológico sin que lo supiéramos.

Lo se señor, pero es lo que dice el radar –No dejaba de mirar al comandante y al vice-comandante Rob.

Bien preparen un equipo de abordaje, no se de quien será la nave,  ni como ha llegado hasta aquí, pero si tengo clara una cosa, algo ha pasado y quiero saberlo.

La orden recorrió todo el hangar y un escuadrón de asalto se preparó para el abordaje.

Tres horas después de que el comandante Jozan diera la orden de abordaje, el escuadrón listo para ello puso los pies en el interior de la nave.

La incursión se retransmitía por las cámaras que los cinco miembros llevaban instaladas en sus trajes exoesqueleticos.

Podéis quitaros los cascos la gravedad y el oxígeno están activados – Les informo el sargento Mord-

Todos procedieron a quitarse el casco, y tras eso siguieron con la inspección de la nave, hasta que llegaron a puente.

Señor las máquinas y sistemas de la nave están en perfecto estado, parece ser que se pararon aquí por algo – informo el teniente Atbot-

Mientras que el hacía gesto de continuar la inspección la respuesta por el comunicador le incitaba a que siguiera con el resto de la nave.

Los minutos transcurrían con normalidad mientras los cinco soldados recorrían la nave. Y tras varios minutos más la realidad se hizo con los cinco soldados.

Señor, no sé cómo explicar esto, pero creo que esta nave está habitada – Informo Talbot a través de su radio a al comandante de la Mavis-

Pues enfoca la cámara hacia eso que no puedes explicar, y así podremos verlo nosotros mismos – respondió Jozan-

Tras eso Atbot enfoco la cámara de su traje hacia los compartimentos donde había una especie de ataúdes con 5 seres dentro vestidos con trajes ajustados y de color negro.

Todos en el puente se quedaron atónitos ante la imagen, una nueva especie había aparecido ante ellos y no sabían de qué se trataba.

Los expectantes miembros del puente, observaron a aquellos seres de piel rosada y con aquella ropa como algo insólito, ya que ninguna de las razas o especies conocidas poseía tales características.

Mord, vamos a arrastrar la nave hasta Incon 5, allí veremos qué hacer con la autoridades. Disponlo todo, esto es algo increíble que mis ojos creyeran que no vería jamás. –Las palabras de Jozan tenían un todo de impresión mezclado con incertidumbre y respeto-.

A sus órdenes señor, en tres minutos estarán preparado todo para largarnos de aquí.

Y así fue, en tres minutos y medio la Mavis, salía del cuadrante 34700, rumbo Icon, con una nave desconocida que llevaba una especie nueva. Y en Incon 5 descubrirían que era lo que realmente habían hecho.